en Londres

—Argenteuil, 24 de junio de 82

Querido Fred:

Ayer recibí la carta certificada; hoy he regresado a París. A consecuencia de estos cambios de tiempo se me presentó un reumatismo muscular cerca de las caderas; por ello, entre otras cosas, la noche del 22 al 23 estuve sin dormir a causa de fuertes dolores, al día siguiente sin comer (aunque ayer hice una inhalación de azufre en Enghien); Dourlen vino por la tarde y me ayudó mediante una fricción de láudano; ya estoy bien en lo que concierne a este incidente; sólo quedan débiles síntomas del reumatismo muscular.

En lo que respecta a Enghien, la primera cuestión a responder —pues depende del individuo— es si la fuente sulfurosa de aquí es lo bastante fuerte. En todo caso, Reinhardt se ha curado aquí de una bronquitis, como antes Longuet. Este último estuvo también en Cauterets en una época anterior, mucho antes de su matrimonio. Su altura sobre el nivel del mar, unos 1200–1400 metros. Me alegraría mucho si no lo necesitara para el catarro bronquial; en todo caso, Cauterets no entraba en consideración esta vez. Helene llegará a la estación de Saint-Lazare, donde Longuet la recibirá.

¡Salut!

Der Mohr