Londres, 10 de mayo de 1882

Estimado señor Bernstein:

Aprovecho una tarde comenzada para escribirle.  
En cuanto a la Virgen María-Isis, es un detalle en el que ya por razones de espacio no podía entrar; el culto mariano, como todo culto a los santos, pertenece a una época mucho más tardía que la que yo he examinado (una época en que el cálculo clerical reprodujo para el pueblo campesino politeísta sus numerosos dioses protectores en la figura de los santos), y, en fin, la derivación habría que demostrarla además históricamente, para lo cual se requieren estudios especiales. Lo mismo vale para la Gloria y el claro de luna. Por lo demás, el culto a Isis era parte de la religión del Estado en Roma en la época imperial.

Bimetalismo. Lo principal es que nosotros, sobre todo después de las espantosas fanfarronadas de muchos «dirigentes» acerca de la superioridad económica de nuestro partido frente a los burgueses —y de las que esos mismos señores son totalmente inocentes—, debemos guardarnos de mostrar semejantes deslices económicos, como esos mismos señores se los permiten sin empacho en cuanto creen halagar con ello a una determinada clase de obreros para obtener un triunfo electoral u otra ventaja. ¡Porque en Sajonia se extrae plata, se cree que se puede uno embarcar en la patraña del bimetalismo! ¡Para ganar unos cuantos electores, nuestro partido ha de cubrirse de un ridículo imperecedero precisamente en el terreno donde debería residir su fuerza!

Pero ésos son nuestros señores literatos. Exactamente igual que los literatos burgueses, creen tener el privilegio de no aprender nada y de discurrir sobre todo. Nos han emborronado una literatura que no tiene igual en ignorancia económica, utopismo recién horneado y arrogancia, y Bismarck nos hizo un favor colosal al prohibirla.

En el bimetalismo, hoy no se trata tanto del bimetalismo en general como del bimetalismo especial en la relación: oro a plata como 15½ : 1. Esto es, pues, lo que hay que separar.

El bimetalismo se vuelve cada día más imposible por el hecho de que la relación de valor entre el oro y la plata, antes por lo menos aproximadamente constante y que solo cambiaba lentamente, se ve hoy expuesta a fluctuaciones diarias y violentas, y por cierto, en primer lugar, en el sentido de que la plata baja de valor a consecuencia de la colosal producción creciente, sobre todo en Norteamérica. El agotamiento del oro es un invento de los barones de la plata. Pero sea cual fuere la causa de la modificación del valor, el hecho subsiste, y con él tenemos que habérnoslas ante todo. La plata pierde diariamente más la capacidad de servir como medida del valor; el oro la conserva.

La relación de valor entre ambos es hoy de alrededor de 17½ : 1. Pero los partidarios de la plata quieren volver a imponer al mundo la antigua relación de 15½ : 1, y eso es tan imposible como mantener, de manera duradera y general, el hilado y los tejidos mecánicos al precio del hilado y los tejidos hechos a mano. El cuño no determina el valor de la moneda, solo garantiza al receptor el peso y la ley; jamás puede transferir a 15½ libras de plata el valor de 17½.

Todo esto está tratado en _El capital_, capítulo del dinero (cap. III, pp. 72-120) 781, de una manera tan clara y exhaustiva que ya no hay absolutamente nada más que decir al respecto. Para material en relación con las fluctuaciones más recientes, véase Soetbeer: «Edelmetall – Produktion und Werthverhältnis etc.» (Gotha, Perthes 1879). Soetbeer es la primera autoridad en este terreno y padre de la reforma monetaria alemana —ya antes de 1840 predicaba el «marco» de 1/3 de tálero.

Por tanto: si se acuña plata a 15½ = 1 oro, esa plata refluye a las arcas públicas, todos tratan de deshacerse de ella. Esto lo han experimentado los Estados Unidos con su dólar de plata acuñado con la antigua ley, que solo vale 90 centavos, y también Bismarck cuando quiso volver a poner en circulación por la fuerza los táleros de plata retirados y sustituidos por oro.

El señor presidente del Banco, Dechend, se imagina que mediante el bimetalismo puede pagar las deudas de Alemania con el extranjero en plata mala en vez de en oro de pleno valor y evitar así toda crisis del oro, lo que ciertamente sería muy cómodo para el Reichsbank, si es que resultara factible. Pero lo único que de ello se desprende es que el mismo señor Dechend demuestra que es totalmente incapaz de ser presidente del Banco y que pertenece mucho más al banco de la escuela que al Reichsbank.

El junker prusiano también estaría encantado, por cierto, si pudiera reembolsar o pagar los intereses de sus deudas hipotecarias contraídas en plata a 15½ : 1, en plata a 17½ : 1. Y como esto tendría que desenvolverse dentro del país, semejante estafa de los acreedores por los deudores sería ciertamente factible si... la nobleza encontrara personas que le prestaran plata a 17½ : 1 para que pudiera pagar a 15½ : 1. Pues sus propios medios no le permiten el reembolso. Pero él también tendría que tomar su plata a 15½, y así todo seguiría igual para él.

En cuanto a la producción alemana de plata, la extracción a partir del mineral alemán ocupa cada año un lugar menor al lado de la extracción (renana) a partir de mineral sudamericano. En 1876 la producción total en Alemania era de aproximadamente 280.000 libras, de las cuales 58.000 procedían de mineral sudamericano, cifra que desde entonces ha aumentado todavía considerablemente.

Que la reducción de la plata a moneda fraccionaria ha de deprimir aún más el valor de la plata es evidente; el consumo de plata para otros fines es mínimo comparado con el uso como dinero y por eso no aumenta con rapidez, porque la desmonetización arroja más plata al mercado.

Es impensable que Inglaterra introduzca jamás el bimetalismo. Ningún país que tenga patrón oro puede ya, a la larga, reintroducir el bimetalismo. El bimetalismo general es, de todos modos, una imposibilidad general; aunque todos los hombres se pusieran de acuerdo en que la plata vuelva a valer hoy 15½ : 1, no pueden cambiar el hecho de que solo vale 17½ : 1, y contra eso no hay absolutamente nada que hacer. Con el mismo derecho se podría tomar el acuerdo de que 2 x 2 deban ser cinco.

Bamberger nos prestó muy grandes servicios en nuestra primera época de exilio, era un hombre muy decente y solícito, secretario de Carlos de Brunswick (Carlos Federico Augusto Guillermo). Después lo perdimos de vista.

Reciba un cordial saludo.

Suyo,  
F. E.