en Zúrich

Londres, 3 de mayo de 1882

Estimado señor Bernstein:

¿No podría usted enviarme algunas tiradas aparte o algunos ejemplares de más del número correspondiente con el artículo sobre el cristianismo primitivo? Me sería muy grato y útil en interés de la propaganda; los enviaría a personas que de otro modo no ven el “S[ozialdemokrat]”. 3-4 bastan.

Adjunto una nota que resulta interesante como prueba de la colosal velocidad con que se lleva a cabo en América la concentración de los capitales. United States Bonds son pagarés de la deuda pública de los Estados Unidos. N.Y.C. u. H.R.Stock son acciones del ferrocarril New-York-Central y Hudson-River; real estate = propiedad territorial.

Un dólar, algo más de 4 marcos, redondamente = 4 marcos = 5 francos.

Mucho me alegra ver que en todas partes la gente apoya al “S[ozialdemokrat]” frente a los lloriqueos de los pusilánimes.

La carta de Darwin era, ciertamente, dirigida a Marx y sumamente afectuosa. Pero tenga usted cuidado con un artículo de Lafargue en el “Citoyen”, 28 de abril, sobre “La sélection darwinienne et les classes régnantes”; al final del mismo ha descubierto un nuevo Amphioxus que es para morirse de risa. L[afargue] está en París; ¡acabo de escribirle y de burlarme horriblemente de su Amphioxus Lafargii.

- Mis mejores saludos. Suyo

F.E.

No se deje usted engañar por la asociación de aquí ni sobre la Democratic Federation. Esta última carece hasta ahora por completo de importancia. Un ambicioso candidato al Parlamento, de nombre Hyndman, exconservador, está al frente – solo puede organizar un gran meeting con ayuda de los irlandeses y para fines específicamente irlandeses, donde entonces hace un papel de tercer orden, y si no, los irlandeses le silban.

Gladstone ha hecho un ridículo espantoso – toda su política irlandesa, fracasada – tiene que dejar caer a Forster y al Lord Lieutenant de Irlanda, Cowper Temple (cuyo padre, por parte de madre, fue Palmerston) y decir pater peccavi: los miembros irlandeses del Parlamento, puestos en libertad; ¡la ley de coerción, no renovada!; los atrasos de las rentas de los campesinos han de ser condonados en una parte, y en otra, asumidos por el Estado mediante una amortización favorable. Por otra parte, los tories están ya a tal punto que quieren salvar lo que hay que salvar: antes de que la tierra sea arrebatada a los campesinos, éstos deben redimir las rentas según el modelo prusiano con ayuda del Estado, ¡para que los terratenientes aún reciban algo! Los irlandeses hacen andar de veras al lento John Bull. ¡Eso viene de los disparos!