en Londres

[Argel] Viernes, 28 de abril de 1882

Querido Fred:

¡Recibida tu carta!?! ¡y los «Kölnische Zeitung»!

Estas líneas solo para comunicarte que el 2 de mayo (martes) salgo de Argel con el mismo «Said» y el mismo comandante Mr. Mace, «lieutenant de vaisseau», que me trajeron a Argel. El miércoles pasado visité la escuadra francesa de 6 acorazados; naturalmente, inspeccioné el buque insignia «Le Colbert», donde un suboficial, muchacho guapo e inteligente, me lo mostró todo con detalle y me hizo una demostración. Típicamente francés: al marcharme me dijo que estaba harto de ese servicio aburrido y que esperaba obtener pronto (bientôt) su licencia. Yo y mis acompañantes (del Hotel «Victoria», 3 de sus co-locataires) solo obtuvimos permiso para entrar una vez concluido el «servicio». Así que desde un bote, alias esquife, yendo y viniendo de un lado a otro, presenciamos las maniobras del buque insignia y de los otros 5 acorazados. Mañana por la tarde hay «baile» a bordo del «Colbert»; por mediación de Fermé también habría podido conseguir una tarjeta de invitación, pero no tengo tiempo. En efecto, el martes (25 de abril) último examen a cargo de Stephann; el tatouaje de colodión, terminado; quoad la recaída de la pleuritis, completamente absuelta; en cambio, mañana (sábado) a las 3 de la tarde voy a verlo, para recibir su consulta por escrito y despedirme de él. El tiempo ahora es en parte caluroso, pero de hecho esta semana entera (también hoy) no han cesado las tormentas-huracán del siroco danzante (por la noche de corrido y, repetidamente, a ráfagas cada día). Esa es la causa de que mi tos no remita hasta ahora; de ahí que la huida de Argel sea oportuna.

Muchos recuerdos a todos.

Tuyo
Old Mohr

A propósito: ante el sol me he despojado de la barba profética y de la peluca, pero (como mis hijas lo hacen mejor) me he hecho fotografiar antes del sacrificio capilar en el altar de un barbero argelino. Recibiré las fotografías el próximo domingo (30 de abril). Os enviaré ejemplares desde Marsella. Veréis por ellas que, considerando que esta pintura al colodión ha durado (¡al estilo de Luis de Baviera!) 8 semanas enteras (durante las cuales, en realidad, no se ha tenido ni un solo día de completo reposo),

*j’ai fait encore bonne mine à mauvais jeu.*