en Ventnor

Londres, 13 de enero de 1882

Querido Mohr:

Ante todo, adjunto £20 en 4 billetes de banco y 5 GK 53969, 70, 71, 72. Londres, 7 de octubre de 1881. Además, le he dado a Lenchen £10 para que pague los rates¹ y se quede con algo en la mano. La semana que viene quedarán libres sumas más fuertes, y entonces podremos hacer nuevos planes a tu regreso.

Me alegra mucho que te sientas con fuerzas suficientes para poder hacer viajes más largos tú solo.

La Schramm-Bürklíada!! la he hojeado en parte y me ha divertido mucho. El tal Cieszkowski escribió ya antes de 1842 un libro de filosofía natural y botánica!! y, si no me equivoco, colaboró también en los «Deutschen» o ya en los «Hallischen Jahrbüchern».

Nuestros amigos de París han cosechado ahora lo que sembraron. Lo que nosotros dos les predijimos se ha cumplido al pie de la letra. Con su impaciencia se han echado a perder una posición excelente, posición que sólo se podía explotar mediante la discreción y el saber esperar. Han caído como chiquillos (con Lafargue al frente) en la trampa que Malon y Brousse les tendieron, enteramente al viejo estilo aliancista!*!!, la trampa de la calumnia que se limita a insinuar, sin nombrar nunca nombres en público y que se complementa oralmente en secreto, contestando con ataques nominales y convirtiéndose así en perturbadores de la paz. Además, su polémica es infantil; en cuanto se lee la respuesta del adversario, se nota en seguida. Así, Guesde escamotea pasajes esenciales que cualifican lo dicho por Joffrin, porque le resultan incómodos, y silencia el hecho de que, a pesar de su oposición, el Comité national!*2* había decidido que el programa de Joffrin era más radical que el programme minimum!*3*, de modo que Joffrin estaba autorizado por el partido. Y Joffrin, naturalmente, se lo echa en cara triunfante a Guesde.!*4* De la misma manera, Lafargue redacta sus artículos de tal modo que Malon puede responderle: ¿acaso hemos afirmado nosotros otra cosa sino que los combates de los comuneros medievales contra la nobleza feudal eran luchas de clases — y eso es lo que usted, señor Lafargue, impugna? — Y ahora llueven las cartas lastimeras de París, diciendo que están derrotados sin esperanza, que muy pronto hasta les van a atizar una paliza en la sesión del Comité national, y Guesde se desespera tanto cuanto petulante estaba hace cuatro semanas, y no ve otra salvación que la secesión de la minoría. Y ahora, cuando advierten con asombro que también tienen que pagar los platos rotos, ¡ahora se les ocurre la loable decisión de dejar de lado todas las personalidades!

Te envío un viejo número de la «Kölnische Zeitung» que trae un artículo muy interesante sobre Rusia.!*5* Por lo demás, el hecho fabricado por Malon y Brousse y firmado por Joffrin en el «Prolet[aire]» (contra Guesde) es una obra maestra de la polémica bakuninista, enteramente en el estilo de la «Circular de Sonvillier»!*6*, sólo que más basto.

Así pues, ha sido promulgado el ukase sobre la reducción de los pagos de redención. Los pocos por cientos también influirán mucho en los colosales nedoimki!*7* Pero al fisco ruso le hace mella cada millón que deja de ingresar.

Por lo demás, Bismarck tiene todavía más suerte de la que cabía esperar: ¡el Reichstag cubre con una mayoría de dos tercios su peregrinación a Canosa!!*8* Ésa es, sin embargo, la única cosa en que este Reichstag puede ponerse de acuerdo. ¡Bonita mayoría: feudales, ultramontanos, particularistas, polacos, daneses, alsacianos, algunos progresistas, demócratas y socialistas!

Ad vocem peregrinación: esta mañana me he topado con Furnivall, enfundado en un ulster azul ceñido al cuerpo con cinturón y un sombrero de ala ancha; tenía exactamente el aspecto de ser un peregrino de camino a Tierra Santa para ir a buscar la barba de San Antonio.

Los mejores saludos para Tussy.

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Tuyo
F. E.

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