en Zúrich

[Londres] 1 de octubre de 1881
Con toda prisa.

Estimado señor Kautsky:

Adjunto unas líneas para su señora madre, junto con unas líneas para mi hija. Si usted me hubiera enviado la dirección de su madre en París, se habría ahorrado tiempo.

Yo le habría rogado a su madre que residiera unos días en mi casa y, al mismo tiempo, echara un vistazo por Londres en mi compañía. Lo impide la fatal enfermedad de mi mujer, cada día más cercana a la catástrofe. Yo mismo estoy garde malade.

Recibo “Arbeiterstimme” con regularidad; me edifica, pero no me sorprende, pues conozco a mis suizos desde hace décadas.

En lo que concierne al Sr. McGuire, según su carta parece hallarse en Londres. ¿Cómo es que ninguno de nuestros amigos de Nueva York lo proveyó de cartas de recomendación? Yo abrigo siempre, prima facie, cierta desconfianza hacia los yanquisocialistas y sé, en concreto, que la calaña con la que Shipton estuvo en contacto es very crotchety and sectarian. With all that, Mr. McGuire may be an excellent partyman.

Suyo afectísimo,
Karl Marx

Saludos de mi mujer y de mi hija para usted.