en Londres
(Borrador)

Bridlington Quay, 10 de agosto de 1881

Estimado señor Shipton:

Le devuelvo, como me solicitaba, las pruebas de imprenta corregidas. Me parece que usted ha entendido mal el primer pasaje, y el segundo cambio es puramente formal. Sea como fuere, no comprendo para qué pueden servir semejantes modificaciones cuando se solicitan el martes, me llegan aquí el miércoles y tienen que estar de vuelta en Londres el jueves, después de aparecido el periódico.

Pero hay todavía otro punto. Cuando cosas tan sumamente suaves e inocuas como éstas empiezan a parecerles demasiado fuertes, he de suponer que lo mismo ocurrirá, y en mucho mayor grado, con mis propios artículos, que por lo general son bastante más enérgicos. Me veo, pues, obligado a interpretar sus observaciones como un síntoma y a deducir que será mejor para ambos que no le envíe más artículos de fondo. Es de suponer que esto será muy preferible a seguir así hasta llegar, en algún punto inevitable, a una ruptura abierta entre nosotros. Por lo demás, el tiempo ya no me permite seguir escribiendo con regularidad artículos de fondo; y aun por esa sola razón había llegado yo a una resolución parecida que, según pensaba entonces, debía llevarse a efecto después del Trades Union Congress. Pero cuanto antes cese yo, mejor será posiblemente su posición en ese congreso.

Otro punto es el siguiente: opino que usted debió enviarme, antes de la publicación, una copia o una prueba de imprenta del artículo sobre los sindicatos de Max Hirsch en Alemania, ya que yo era el único de sus colaboradores que entendía algo del asunto y podía hacer las observaciones necesarias. En todo caso, me es imposible permanecer en el cuerpo de colaboradores de un periódico que, sin consultarme, se presta a poner por las nubes a esos sindicatos, sólo comparables a las peores trade unions inglesas, esas que consienten ser dirigidas por gentes descaradamente vendidas a la burguesía o, cuando menos, pagadas por ella.

No necesito añadir que, por lo demás, deseo al “Labour Standard” mucho éxito y que, si así se desea, de vez en cuando proporcionaré informaciones ocasionales desde el continente.

Suyo afectísimo,
F. E.