en Argenteuil  

122, Regent’s Park Road, N.W.  
Londres, 17 de junio de 1881  

Mi querida Jenny:  

Me apresuro a contestar tu carta del 15, que no he recibido hasta esta mañana. La última vez que te escribí\*, el médico insistía en que vuestra mamá debía ir a París, y fue ella quien no quiso, pues opinaba que no se sentía con fuerzas suficientes para el viaje. Unos días después, el médico la encontró efectivamente mucho más débil, de modo que ya no pudo aconsejarle que viajara a París. Adelgaza realmente cada vez más y hoy se ha quejado mucho de una debilidad creciente, sobre todo al vestirse. Ahora permanece en cama la mayor parte del tiempo. Cuando estuve allí, el médico la hizo levantarse y dar un paseo. Le dijo a Mohr que lo mejor sería que ambos fueran a Eastbourne, y además de inmediato. Intentamos persuadirla, pero se resistió, naturalmente, con todos los medios: que si ha de ir a alguna parte, que sea a París, etc. Le dijimos entonces que una estancia de catorce días en Eastbourne tal vez le restablecería las fuerzas lo suficiente como para que luego pudiera viajar a París, etc., etc. Así estaban las cosas cuando me despedí de ella. Probablemente sabrás el resultado por Tussy dentro de uno o dos días, pues pensaba escribirte pronto.  

Sea cual fuere la naturaleza del padecimiento, el adelgazamiento constante y la pérdida de fuerzas constituyen un síntoma muy grave, tanto más cuanto que no parece detenerse. La mayoría de los médicos opinan que esto, de por sí, no es aún un síntoma peligroso mientras no se rebase cierto límite; que conocían casos en que la debilidad había cesado de pronto por completo y las fuerzas habían retornado. Espero que la estancia junto al mar surta ese efecto, si conseguimos tenerla allí.  

A Mohr también le sentará bien el cambio de aires; también él necesita refrescarse un poco, aunque su tos nocturna ya no sea tan fuerte y duerma mejor.  

Una gran suerte ha sido la llegada de Lina Schöler, que ahora se aloja en vuestra casa, tan vivaz y bondadosa como siempre y bastante más dura de oído. Su presencia anima mucho a vuestra mamá. Espero que se quede algún tiempo.  

Sam Moore aprobó la semana pasada con éxito su examen de abogado.  

Por Tussy sé que tienes una nueva criada y que parece ser de tu agrado; hay, pues, perspectivas de que también disminuyan tus preocupaciones domésticas.  

Cierro esta carta porque quiero enviarla temprano con el correo de la mañana, y espero que así te llegue mañana por la tarde. La carta de la señorita Parnell la devolveré dentro de unos días. Cariñosos saludos a Longuet y a Johnny.  

Con afecto,  
tu  
F. Engels  

Del inglés.