en Karlsbad

[Londres] 29 de septiembre de 1880

Mi querido amigo:

Mi mejor agradecimiento por su carta. Las damas tienen su propia cabeza. Mi mujer no quería, pues, contestar en este lado del esquema, ni de ningún modo de manera esquemática, sino a su propia manera. — Como no he leído su carta, tampoco sé si la respuesta es adecuada, aunque la voluntad de las damas es su reino de los cielos.

Eleanor le envía sus más cordiales saludos.

Tout à vous

Karl Marx

¹ Enteramente suyo