en Londres

Bridlington Quay, 12 de septiembre de 1880

Mi querido Lafargue:

¿Cómo puedo aconsejarle en asuntos de negocios si usted me da la información completa a posteriori? Si me hubiera enviado antes el borrador del contrato, habría sabido mejor qué aconsejarle. No me diga que no lo tenía en sus manos; era su deber procurárselo en cuanto estuviera listo. Mais on dirait que vous brûlez de vous faire voler.

Usted dice que los artículos prohíben tomar préstamos a más del 10%. Quienquiera que le haya contado eso, cuenta con su credulidad. El artículo 74 dice expresamente que los directores pueden, en todos los aspectos, tomar dinero en préstamo en las condiciones y con las cláusulas que estimen convenientes. Ahora bien, yo no sé, ni se puede esperar de mí que lo sepa, si las resoluciones parlamentarias prohíben a las sociedades anónimas tomar dinero a más del 10%. Lo dudo. Pero aun si fuera el caso, tiene usted ante los ojos la prueba de que eso no significa absolutamente nada. ¿No me ha escrito usted que Grant quería tomar prestadas 3000 libras al 10% y con una bonificación del 20% al cabo de cinco años? 20 dividido por 5 es 4, y 10+4 es 14, de modo que usted paga en realidad el 14% por el dinero. ¿Por qué no saca usted esto a relucir cuando hay personas que quieren hacerle creer que Grant no puede sacar más del 10% de interés de su sociedad?

Luego observa usted que J[orris] y M[ason] habían tomado garantías contra Grant, en el sentido de que nada nuevo podía decidirse sin el voto de al menos los 3/4 de los accionistas, y que Grant sólo tenía el 55% y que, por consiguiente, no podía hacer nada sin el consentimiento de usted. Decididamente, se están burlando de usted. En todo el contrato no hay una sola palabra sobre los 3/4 de los accionistas. Todas las resoluciones se toman por mayoría simple. Posiblemente las resoluciones parlamentarias digan que se requieren 3/4 para modificar los estatutos fundacionales de la sociedad. Pero no es de eso de lo que se trata. Le he mostrado cómo Gr[ant], con su método de dar préstamos al 10% y exigir una bonificación de la cuantía que quiera, puede tragarse la totalidad de las ganancias de la sociedad. Y el artículo 74 le da derecho a ello sin preguntar a nadie más que a sus directores, quienes, sean quienes sean, son en todo caso sus títeres.

En segundo lugar. Cuando todo el capital esté suscrito, usted tiene:
1. 5000 votos por el capital social de 5000 libras.
2. 3000 votos por las acciones preferentes, 3000 a 5 libras cada una (art. 49). En total 8000 votos. De ellos, usted, Jorris y Mason reúnen 2250 votos, es decir, no el 45% frente al 55%, sino el 28% frente al 72%. Todavía más de 1/4, pero no mucho más. Suponiendo que uno de ustedes venda algunas acciones, ya no podrán impedir ni siquiera las modificaciones de los estatutos. Le habrán dicho que no se pretende colocar todas las acciones preferentes. Pero cuánto tiempo seguirá siendo así, dependerá de Grant.

Hay todavía otro artículo que puede afectarle y modificar la situación. El artículo 21 dice que por los desembolsos aún no exigidos, sino efectuados voluntariamente por los accionistas, se pagarán intereses de hasta el 10%. Quisiera suponer que esto se aplica a sus acciones desembolsadas; sólo que, si así fuera, J[orris] y M[ason] se lo habrían señalado; al menos eso quiero suponer. Si ése fuera el caso y usted pudiera asegurarse el 10% sobre la mayor parte de sus acciones, sería muy ventajoso para usted. Infórmese de si es así o no.

En conjunto, después de su última carta tengo una opinión algo mejor del asunto. Si el dinero que se toma a intereses tan enormes puede limitarse a las primeras 3000 libras —y si éstas pueden reembolsarse al cabo de los 5 años o antes—, puede que todo vaya bien. Pero me llama la atención que, en efecto, se necesitarán ganancias muy grandes para pagar todos estos gastos desmesurados. 50 libras a cada director, 100 libras al presidente, ¿? libras al gerente, 300 libras a los directores en Londres y París, etc. ¡Todo eso con un capital de explotación de 3000 libras, tres veces menor que los sueldos mencionados! ¡Y además el 14% de interés!

No puedo escribirle nada sobre J[orris], ya que usted dice que les lee mis cartas a él y a M[ason]. De lo contrario, tendría algo que decir al respecto. En todo caso, la «honradez» de un financiero se distingue de la de las demás gentes, por muy honrado que pueda ser a su manera.

Debo terminar; están sirviendo la comida. Si no ve usted otro camino, naturalmente está usted demasiado comprometido para retroceder solo. Pero reflexione bien y asegúrese sobre los puntos arriba indicados. No tengo más que el dinero absolutamente necesario para mi viaje, y quizás ni siquiera eso. Mi talonario de cheques está en Londres, adonde regresaré el sábado por la tarde; hasta entonces no podré hacer nada. Si puede usted aplazar el asunto G[rant] hasta mi llegada, quizá podamos obtener más informes.

Muchos recuerdos a Laura de parte de todos nosotros. Con todo afecto,
F.E.

Devolveré los artículos de la asociación, a menos que usted los necesite inmediatamente.