en Coblenza

Londres, 25 de octubre de 1879

Estimada señora Bertha:

Tengo ahora mismo a un visitante (molesto) sentado a mi lado, pero no quiero desaprovechar la ocasión de expresarle, a toda prisa, mi gratitud por el placer que me ha proporcionado la lectura de su novela en la Kölnische Zeitung. Un gran talento, patente para cualquiera; pero la realización sorprende sobre todo a quien sabe bajo qué condiciones tan estrechas y aisladas del mundo exterior trabaja usted. Por lo demás, permítame añadir que soy un gran hereje en lo que respecta a las novelas alemanas, que no hago ningún caso de ellas, que estoy muy mal acostumbrado por los mejores novelistas franceses, ingleses y rusos, de modo que emprendí también la lectura de su «Verhängnisvolles Jahr» con la desconfianza acostumbrada.

Con los mejores deseos por su bienestar,

Suyo afectísimo y devoto,
Karl Marx