en Ramsgate!!

Eastbourne, 26 de agosto de 1879

Querido Mohr:

Por fin he recibido tu carta, y con ella la dirección segura que aprovecho para enviarte todo el fárrago *ad vocem* ¡¡órgano del partido!!. Como por causa de Hirsch no podía aplazar la respuesta a Höchberg, le he escrito las adjuntas líneas[2], que tampoco lo van a edificar.

Por la carta de Bebel verás que contiene exactamente los mismos argumentos que Liebknecht emplea en su última carta. De ello se desprende que Liebknecht no le ha enseñado mi última carta[3], aunque le encargué expresamente que lo hiciera. Pienso ahora que, en cuanto me devuelvas los papelotes a Londres, conminemos a Bebel 1. a que se haga enseñar esa carta, para que vea que todas esas frases ya han sido refutadas, y 2. a que le pongamos ante los ojos las contradicciones de las distintas cartas escritas a C. Hirsch, para que vea la cochinada que han vuelto a armar con su cómoda y acostumbrada manera de proceder. Si esto se hace con la forma debida, creo que Bebel es el hombre indicado para sacar el partido correspondiente. Por supuesto, antes enviaré la carta para que la examinéis tanto tú como Hirsch, *cuius res agitur*.

A todos nos ha alegrado mucho saber que a Jenny le va bien. Opino exactamente como tú: que ella, si es en modo alguno posible, siga amamantando ella misma al niño[2], que deje la escuela y que por fin se deshaga de la molestia con nodrizas y criadas[5], molestia cuyo caldo de cultivo era precisamente su continua y forzosa ausencia de casa. Tú y tu mujer debéis permanecer junto al mar todo el tiempo que sea posible; ambos tenéis mucho que recuperar y no deberíais regresar hasta que tu cabeza y sus órganos digestivos se dignen a funcionar de un modo más o menos normal. Ya no hay tampoco motivo ninguno para apresurarse, y el tiempo se irá volviendo, poco a poco, si no brillante y constante, al menos de una variabilidad más decente que hasta hace poco. Por ahí parece ocurrir exactamente lo mismo que por aquí. Jollymeier estaría *all right* si tuviera ocho días de pertinaz sol.

Espero volver a encontrar a Tussy también con la salud mejorada por el baño de mar. ¡Si nos hubieras escrito, habría podido venir el sábado y tomar baños aquí hasta pasado mañana! Pero así no me enteré hasta el domingo por la mañana, por los Lafargue, de que estabas en Ramsgate y ni siquiera supe dónde estaba ella.

Por lo demás, no estoy ni mucho menos satisfecho con mis tres semanas de baños de mar del 78; todavía rumio toda una serie de planes para cuando Jollymeier, a quien probablemente Londres le sentará mejor que la mar, vuelva a estar un poco en condiciones de marcha. ¿Qué te parecería si dentro de unos 14 a 18 días, *weather permitting*, nos sacudiéramos por una vez lo eterno-femenino durante unos 8 a 14 días y nos fuéramos a cualquier parte a hacer vida de solteros?

Saludos cordiales de todos para todos.

Tuyo,

F. E.

5. Molestias con nodrizas y criadas.