en Birkenhead  
(Borrador)  
10 de octubre de 1878  
41, Maitland Park Road  
Londres, N.W.

Muy señor mío:

Me he limitado a señalar en los pliegos de pruebas uno o dos errores.!!??! El ocuparme de las inexactitudes más esenciales no me habría dejado tiempo ni holgura, y tampoco habría correspondido a la intención de usted.

Pliego de pruebas b He tachado: «de los cuales uno era el joven Lassalle». Este nunca fue colaborador de la «Neue Rheinische Zeitung», aunque por aquella época entró por primera vez en relaciones personales conmigo. He añadido «la traducción rusa» de «El Capital», porque precisamente en Rusia los profesores universitarios más jóvenes han adoptado y defendido abiertamente mi teoría.

Pliego de pruebas d He tachado: «y anteriormente miembro de ella». Mehring nunca fue miembro del Partido Socialdemócrata Alemán; el hecho es que intentó hacerse miembro informando a Liebknecht de ciertas maquinaciones del administrador del fondo de reptiles!&#2!. Poco después, cuando, con motivo de su proceso por difamación contra el señor Sonnemann (propietario de la «Frankfurter Zeitung»), fue públicamente estigmatizado como deshonrado por una sentencia de la Sala de lo Penal de Fráncfort!, se resignó impávidamente a su condición de literato inútil. Incluso el más conservador de los adversarios honrados de la socialdemocracia alemana se sorprendería no poco al ver calificado a semejante hombre como «el historiador de la

socialdemocracia». Naturalmente, goza de la estima del señor Bamberger, quien, como refugiado en París tras la derrota de la revolución de 1848 en Alemania (durante la cual había desempeñado el papel de demagogo declamador), recibió su adiestramiento práctico de los financieros del Segundo Imperio, se enriqueció mediante su participación en el fraude del empréstito mexicano, etc., regresó a Alemania después de la victoria de Prusia y se convirtió en uno de los espíritus rectores del «período de estafas bursátiles y fundacionales»1 alemán. Para informarse, por ejemplo, sobre el movimiento oweniano y su crítica, no debería uno dirigirse precisamente al señor Albert Grant, de Londres (quien es de la misma calaña que Bamberger y, curiosamente, ha nacido en la misma ciudad — Maguncia).

Si hizo usted bien en considerar el artículo del señor Howells (en «Nineteenth Century») como «fuente histórica», podrá usted verlo por el pliego que adjunto a estas líneas.

El libro del señor Engels se lo enviaré mañana.

Del inglés.

1 En el manuscrito, en alemán: «Börsen- und Gründungsschwindelperiode»