Mi más sincero agradecimiento por los envíos.

Su ofrecimiento de enviarme también algunas cosas de Francia, Italia, Suiza, etc., me es muy grato, aunque me repugna abusar demasiado de su amabilidad. Por lo demás, puedo esperar tranquilamente sin que mi trabajo se vea obstaculizado en modo alguno, pues ejecuto alternativamente distintas partes de la obra. En realidad, comencé «Das Kapital» en privado exactamente en el orden inverso (¡empezando por la 3.ª parte, la histórica!*)), en el que se presenta al público, sólo con la limitación de que el primer tomo, el último emprendido, fue preparado directamente para la imprenta, mientras que los otros dos quedaron en la forma tosca que posee originariamente toda investigación.

Adjunto un fotograma, porque el ejemplar de la edición francesa que recibe usted al mismo tiempo que estas líneas contiene únicamente la ejecución ampliada y en modo alguno agradablemente idealizada, hecha por el artista parisiense, de un fotograma londinense.

Suyo afectísimo

Karl Marx