en Braunschweig

Londres, 8 de agosto de 77

Querido Bracke,

He recibido su carta. Salgo hoy de viaje. Recibirá usted en unos días (tal vez ya en 2) una carta a Ems, poste restante.

¡Engels no puede prestarle servicio; está en un balneario? y volverá a marcharse pronto, quizás a Jersey o a Manx o a cualquier otro lugar!!! El poco tiempo de que dispone para trabajar —en estas circunstancias— está, por lo demás, completamente absorbido.

Por lo que se refiere a B. Becker, he de protestar de la manera más absoluta contra el hecho de que se le encargue de cualquier modo el trabajo de Lissagaray. Él —sin hablar de usted mismo— ha denostado con el mayor empeño contra mí y contra Engels en París, y ahora en Londres (donde se encuentra desde hace 2 meses), y ha tenido sumo cuidado en no dejarse ver por mí. Toda su furia, precisamente —como ya se me informó desde París—, a causa de la publicación por ustedes del escrito de Lissagaray. Sus insultos e intrigas me son por completo indiferentes, pero no puedo permitir bajo ninguna circunstancia que este sujeto se inmiscuya de ningún modo en ningún asunto de Lissagaray.

En cuanto a Isolde, parece que se le da mejor acuñar dinero que traducir.

Suyo,
K. M.