en Londres

42, Kings Road
Brighton, 23 de febrero de 1877

Querido Mohr:

La semana pasada escribí a Bignami, me suscribí a la «Plebe» y le escribí sobre las elecciones. Anteayer, antes de nuestra partida, recibí 3 números; los que faltan me los enviará después. Mi intervención no podía llegar en momento más oportuno.

«La Plebe», del 7 de enero, informa sobre el proceso ante el tribunal de lo criminal contra el Questore (jefe de policía) de Turín, Bignami (el mismo que propinó a Terzaghi el «vermú», véase «Alliance de la Démocratie Socialiste», 1873), por malversación (¡tout comme chez nous!¹). Un tal agente de policía Blandini declara: que, por orden de Bignami, había efectuado un registro pro forma en casa de Terzaghi, pero que también había recibido orden de B[ignami] de llevarse únicamente lo que T[erzaghi] le entregara. Cuando se dictó orden de detención contra T[erzaghi], éste fue arrestado antes, por orden de Bignami, a través de otro agente, Premerlani; T[erzaghi] era un agente segreto di Bignami che gli dava tre lire (Franken) al giorno². A esto dice «La Plebe»: aquí se ve cómo se emplean los fondi segreti dei governi di classe³.

A esto responde un periodicucho bakuninista, «Il Martello» —por el nombre reconozco a mi Cafiero—. Como no se podía entrar en el repugnante caso Terzaghi, el periodicucho se agarra a los fondi segreti dei governi di classe: así que entre vosotros los governi non di classe también tendrán fondi segreti*, así que entre vosotros todo seguirá igual, y luego toda la diatriba ultraanarquista que l’on sait⁴. «La Plebe» le contesta como es debido y acto seguido ataca al «Bulletin Jurassien», el cual, según dice, se ha puesto furioso por cuatro líneas de «La Plebe», fingiendo que «La Plebe» está furiosa, cuando ella no está más que edificata⁵ por las insinuaciones jurasianas. Por lo demás, habría que ser muy ingenuo⁶ para morder ciertos anzuelos tendidos por gentes que, enfermas de envidia, van llamando a una puerta tras otra para mendigar, a fuerza de calumnias, un poco de animosidad contra nosotros. La mano que desde hace largo tiempo siembra la cizaña y las provocaciones es suficientemente conocida, de modo que se calan inmediatamente sus manejos loyolescos⁷ y gli onesti non ne facciano tantosto giustizia. — En el mismo número, correspondencia de E. D[orenberg] (Drbg. de la «Berliner Freie Presse») sobre las elecciones en Berlín.

Número del 16 de febrero, correspondencia de Bruselas «C[esar] De P[aepe]» sobre el nuevo movimiento flamenco en pro de la legislación fabril y del sufragio universal, termina: Noi crediamo altresi di arrivare, con questo metodo, pili prontamente e piti puramente all’ emancipazione del proletario, piuttosto che star li, abbaiando alla luna per degli anni e dei quarti di secolo, e attendendo che mamma Rivoluzione voglia degnarsi di venire a spezzarsi le catene dei lavoratori.⁸ — Además, el llamamiento del viejo Becker como síntoma, mencionado y muy amistosamente.

Hoy, carta muy encantadora de Bignami, en la que dice que imprimirá mis cosas sobre las elecciones, y confirma que la Federazione dell’alta Italia, que se extiende de Venecia a Turín y celebra estos días congreso, vuole lottare sul terreno del suffragio universale⁹. «La Plebe» es su órgano oficial.

Así pues, se ha abierto una brecha en la fortaleza de abogados, literatos y holgazanes en Italia. Lo mejor de todo es que parece que todos los viejos aliancistas de Milán, Mauro Gandolfi, etc., de los tiempos de Cuno, se han sumado. En efecto, un movimiento obrero ficticio en una ciudad industrial como Milán sólo era posible durante poco tiempo. Y la Alta Italia decide no sólo estratégicamente, sino también para el movimiento obrero sobre toda la larga península campesina.

De modo que el gobierno mundial en Neuchâtel sólo tiene ya indiscutidamente España, ¿y cuánto durará esto?

Por lo demás, para seguir estos acontecimientos más de cerca, ya sería la hora más que alta de que el señor Demuth se suscribiera al «Bulletin Jurassien», tal como se acordó. Tenemos que saber qué anatemas lanza el dictador universal y administrador de la Santa Sede¹⁰.

Muchos recuerdos a todos.

Tuyo,
F. E.

¹ ¡enteramente como entre nosotros!  
² era un agente secreto de Bignami, que le daba tres liras (francos) al día.  
³ fondos secretos de los gobiernos de clase.  
⁴ que ya se conocen.  
⁵ edificada.  
⁶ ingenuo.  
⁷ loyolescos.  
⁸ Creemos también, con este método, llegar más pronto y más limpiamente a la emancipación del proletario, que estarnos ahí, ladrando a la luna durante años y cuartos de siglo, esperando a que mamá Revolución se digne venir a romper las cadenas de los trabajadores.  
⁹ quiere luchar en el terreno del sufragio universal.  
¹⁰ James Guillaume.