en París

(Borrador)

23 de enero de 1877
41, Maitland Park Road, N.W.
Londres

Estimado ciudadano:

Después de recibir su amable carta del 15 de diciembre, escribí a nuestro amigo Hirsch acerca de su plan¹, sobre todo a causa de mis obligaciones contractuales con el señor Lachätre, editor de *El Capital*, que no me permiten aceptar el plan sin su previo consentimiento². Luego escribí a este y esperé en vano, día tras día, su respuesta. Finalmente, hace unos días le envié una carta certificada, pues probablemente la primera fue interceptada, como ocurre a diario en el Imperio prusiano-alemán³. A la espera de la respuesta del señor Lachätre, debo señalar aún que, incluso en el caso de que él consienta, el señor A. Quæst estaría perfectamente en condiciones de confiscar todo «extracto» de *El Capital*. Como el señor Lachätre ha sido condenado en rebeldía por asuntos de los «comuneros» y vive como refugiado en el extranjero, el ministerio Broglie ha puesto la administración de la librería Lachätre, por ministerio de la ley, en manos de ese señor Quæst, que pertenece a la escoria del partido conservador y que primero hizo todo lo posible por retrasar la impresión de mi libro y después por impedir su difusión. Sería muy capaz de jugarle una mala pasada, a pesar del consentimiento del señor Lachätre, con quien yo mismo estoy ligado por un contrato privado, pero que carece por completo de poder frente al señor Quæst, porque este secuestrador es su tutor legal.

¹ En el manuscrito, tachado: Por cierto, entre el señor Hirsch y yo no se había acordado un breve extracto de la obra, sino más o menos una recensión –  
² En el manuscrito, tachado: consentimiento –  
³ En el manuscrito, variante tachada: en el imperio, cuya sede, gracias a la guerra de 1870, ha sido trasladada de París a Berlín

En estas circunstancias, considero que lo mejor por el momento es aplazar «un extracto» de *El Capital* y, entretanto, publicar un panorama de la obra, en caso necesario en forma de un pequeño folleto, lo cual sería tanto más útil cuanto que el señor Block (en el *Journal des Économistes*) y el señor Laveleye (en la *Revue des deux mondes*) han transmitido al público francés ideas completamente falsas sobre *El Capital*. Esto era también lo que el señor Hirsch y yo habíamos acordado al principio.

Le quedo muy agradecido por su libro, que ha tenido la amabilidad de enviarme y que se distingue por un estilo brillante y un profundo conocimiento.

Espero que el asunto que nos ha puesto en contacto sea el punto de partida de una correspondencia ulterior.

Suyo, K. M.