en Leipzig

Querido Liebknecht, Vuestro D.

¡D’abord! Próspero Año Nuevo para ti y tu familia y todos los amigos.

Adjunto el resto de la «Filosofía». A la «Economía» resp. «Socialismo» me pondré inmediatamente, aunque tras la «Filosofía» podría producirse una pausa. ¡Hubiera deseado que hubierais esperado hasta después de las elecciones! Deberíais haber utilizado el espacio en ese tiempo para la agitación. También estoy completamente satisfecho con que 2 números por semana traigan algo de ello y el tercero os quede libre para otras cosas. Pero si también me abrís de vez en cuando el tercer número semanal, naturalmente no tengo nada en contra.

Hace ya tiempo enviamos a través de Bracke a Geib £10 como nuestra contribución al fondo electoral y, lamentablemente, no estuvimos en condiciones de hacer nada más. Por ello no pude atender tu petición de enviarte algo más. Si no os hacéis ilusiones y los informes del «Vorwärts» no son exagerados [...]

Si los turcos mantienen el pie en Mal, pronto se habrá acabado con Rusia. El servicio militar obligatorio ha desorganizado al ejército ruso mucho más de lo que esperaba, mientras que los turcos nunca han estado en tan buen estado y, además, poseen la mejor y más fuerte flota acorazada del mundo después de la inglesa. Así, pues, si la cosa estalla —y si no estalla, habrá una nueva revolución en Constantinopla: y entonces estallará aún más—, vuestra moción sobre la restauración de Polonia podría cobrar una actualidad peculiar (adecuación al momento)*.

[...] decir la verdad. Y cuando se quejen de mi tono, espero que no olvidarás contraponerles el tono del señor Dühring cuando habla de Marx y de sus otros predecesores, y especialmente que yo demuestro, y en detalle, mientras que D[ühring] simplemente miente y denigra a sus predecesores. Ellos lo han querido, y recibirán su merecido abundantemente, te lo aseguro.

Tuyo, F. E.

Engels a Hermann Engels  
en Engelskirchen

Londres, 9 de enero de 77

Querido Hermann:

Tu carta con la remesa de £300 ha llegado correctamente, la cual os abonaré en cuenta a vuelta de correo. Muchas gracias por ello, así como por el extracto de cuenta corriente, que revisaré. Que hayas aumentado algo la suma en tu remesa no importa. La recibí el sábado por la noche, cuando tenía visitas, y debido a las muchas visitas y fiestas que proliferan en esta época del año, no he podido enviar el acuse de recibo hasta hoy, lo que espero disculpes.

No sabía en absoluto que Hermann y Moritz! estuvieran en la universidad. No les hará ningún daño estudiar unos años, y si luego quieren entrar en los negocios, tanto más útiles les serán sus conocimientos; los últimos 20 años han puesto fin de raíz a la vieja superstición comercial de que para el comercio se necesitan ante todo tres años de copiador, buena caligrafía, el peor alemán posible y una notable falta de conocimientos. Y si quieren emprender otra cosa, el mundo también está abierto para ellos.

A los rusos les puede ir rematadamente mal. Siempre he sido de la opinión de que la introducción del servicio militar obligatorio acabaría con el ejército ruso. Pero que eso sucediera tan rápido y tan brillantemente no lo habría esperado. Todo se derrumba, disciplina y administración, oficiales y soldados, falta de todo, mucho más aún que en vuestra famosa movilización de 1852, pues el robo en Rusia es sencillamente grandioso. Cuantos más almacenes y provisiones para la movilización, menos hay dentro, ya que todo eso no son más que pretextos para robar. Los turcos nunca han estado en tan buen estado como ahora y ya tienen más tropas en Bulgaria de las que los rusos pueden lanzar con sus 4 cuerpos de ejército (144 000 hombres sobre el papel). Y entre estos 4 cuerpos de ejército se han encuadrado todas las reservas reclutadas en Polonia, que a la primera oportunidad se pas-