en Hannover

122, Regent’s Park Road
N.W. London, 20 de octubre de 1876

Querido Kugelmann:

Puedes dar al señor Caro la más positiva seguridad de que, aparte de anuncios de acontecimientos familiares en épocas anteriores y de declaraciones personales firmadas con su nombre en el asunto Vogt, etc.¹⁹, Marx jamás ha escrito una sola línea en la “Allgemeine Zeitung” de Augsburgo²⁰, y si los señores de Breslau lo saben mejor, nosotros no podemos sino reírnos de ello. Tampoco conocemos al señor Caro ni de nombre; su amistad con Gortschakow permite, sin embargo, suponer que sabe bastante poco de Rusia, pues con personas que están bien informadas sobre este punto Gortschakow no trataría en ese pie. Esperemos que entonces salte pronto también la condecoración que aún falta al ojal que la anhela.

Ahora estoy escribiendo para el “Vorwärts” de Leipzig un trabajo sobre el señor Dühring.¹ Para ello necesito la crítica de “El Capital” que enviaste a Marx en marzo de 1868 y que Dühring, si no me equivoco, publicó en una revista que aparecía en Hildburghausen. Marx no puede encontrar ese texto de ninguna manera. Como tú procedes con mucha escrupulosidad en todos los asuntos, sospecho que entre tus notas de aquella época tal vez tengas algo al respecto, por ejemplo, el nombre de la revista y el número del fascículo en que apareció.²¹ ¿Podrías comunicármelo? Entonces encargaría el fascículo y lo tendría aquí en pocos días. Pero si no puedes, no escribas a Dühring por este motivo bajo ninguna circunstancia, pues el menor contacto, incluso indirecto, con ese hombre, y más aún el más mínimo servicio que él me prestara, paralizarían mi libertad de crítica en un asunto en el que debo preservarla en la mayor medida.

El tomo II²² será retomado dentro de pocos días. Por lo demás, si uno quisiera rectificar todas las tonterías que circulan sobre Marx en los círculos eruditos, tendría mucho que hacer. Así, ayer contaba un ruso que un profesor ruso sostenía con toda firmeza que Marx «estudia ahora sólo cosas rusas, y precisamente porque está firmemente convencido de que la comuna rusa daría la vuelta al mundo».¹

La guerra en Oriente probablemente estallará pronto.²³ Los rusos nunca han podido desencadenarla en condiciones diplomáticas tan favorables como justamente ahora. En cambio, las condiciones militares son menos favorables que en 1828, y las financieras, muy desfavorables para Rusia, puesto que nadie le presta. Precisamente estoy releyendo la Historia de la guerra de 1828/29 de Moltke, un libro muy bueno, aunque el autor no pudo hablar con libertad en materias políticas.

Gracias por el artículo de Schäffle.³²

Tuyo
F. Engels

¹ que la obshchina rusa daría la vuelta al mundo