Londres, 25 de abril de 1876

Querido Pauli:

Realmente no sé cómo habríamos de agradecerle a usted y a su señora toda la bondad y amistad que han prodigado a nuestra Pumps y con lo que han conseguido que ella parezca sentirse completamente en casa entre ustedes. Si su año de pensión le queda en la memoria como uno de los más alegres de su vida, se lo deberá a usted y a su querida esposa.

Ella nos ha comunicado el simpático plan que, según parece, ha urdido en casa de ustedes y con la pretendida ayuda de usted para reunirnos a todos en Pentecostés. Lamentablemente, como suelen hacer las muchachas de su edad, ha olvidado lo principal, a saber: decirnos cuándo empiezan en junio sus vacaciones. Si mal no recuerdo, la Srta. Schupp me dijo que las vacaciones eran en julio, por ser el mes más caluroso del año. Así que me veo obligado a obtener primero de la señorita Pumps una información más exacta sobre este punto, antes de que mi esposa y yo podamos tomar ninguna decisión.

No necesito decirle que nos daría a ambos un gran placer pasar Pentecostés en Rheinau con ustedes. Lamentablemente, mi esposa es siempre algo enfermiza en primavera, y para eso no hay más que un médico: el aire del mar; y veré si puedo enviarla allá por un par de semanas; entonces, el viaje a Alemania le sentaría doblemente bien.

Grandísima alegría nos ha causado que Pumps nos escriba que la señora Pauli ha decidido acompañarnos a Inglaterra. Eso es maravilloso, y solo esperamos que Pumps no exprese una mera esperanza, sino una decisión firmemente tomada, cuya ejecución tampoco habría de suspenderse en caso de que la excursión de Pentecostés no llegase a realizarse porque Pumps, por ejemplo, se hubiera equivocado en el cómputo de sus vacaciones; pues el verano es largo y, de todos modos, ella vendrá a buscarla. Queremos, en tanto, esperar que Pumps tenga razón y toda la combinación estratégica se realice brillantemente.

Ni que decir tiene que haríamos cuanto estuviera en nuestra mano para que su señora tuviera aquí una estancia lo más agradable posible y para inducirla a prolongarla hasta que usted mismo venga a buscarla. ¡Projet contre projet! Schorlemmer y Allmann, si este último no se ha ido de viaje, serían también convocados, y el primero seguramente, como el año pasado, se iría con nosotros una quincena a la costa. Así, pues, damos eso por acordado, de modo que, a lo sumo, de lo único que cabría hablar es de si el asunto tiene lugar quince días antes o después.

Schorlemmer estuvo aquí un par de días en marzo; tenía muy buen aspecto y estaba muy animado. Baar

La carta de la señora Pauli la recibimos a su debido tiempo y nos alegramos al saber que el pudín, tras un viaje más largo que el de Odiseo, llegó a su destino sin desperfectos y halló aprobación.

Con cordiales saludos de mi esposa y míos para usted, su señora y los niños,
de todo corazón suyo
F. Engels