en Barmen.  

Londres, 9 de noviembre de 1875  

Querido Rudolf,  

Lamento que el viaje de Paul no se haya podido realizar, tal vez el año que viene.  

El sábado pasado regresé de H. junto con mi esposa, adonde habíamos llevado a nuestra pequeña durante un año a un internado. En el viaje de vuelta tomamos en el Domhotel un excelente Oberingelheimer, del cual encargué inmediatamente unas cuantas botellas para casa, y te ruego que tengas la bondad de pagar al señor Theodor Metz, Domhotel, Colonia, por mi cuenta 35 táleros = 105 marcos.  

Colonia es la ciudad de los milagros. Pues entre la catedral y la estación central me encontré con un señor que se parecía a Hermann hasta confundirse. Solo que parecía algo más crecido, tenía más canas en la barba y ponía una cara terriblemente seria. No aguardé más que —por desgracia en vano— las consabidas maniobras de esparcimiento para echarme en sus brazos. Este milagro ocurrió el viernes pasado por la mañana, entre las 10 y las 11.  

Con saludos cordiales a Mathilde y a los niños.  

Tuyo  
Friedrich  

Primera página de la carta de Engels a Pjotr Lawrowitsch Lawrow