en Dundee

27 de septiembre de 1875
41, Maitland Park Road
Londres, N.W.

Querido Imandt:

Me ha alegrado mucho recibir por fin una señal de vida tuya. Acabo de regresar de mi cura en Karlsbad. Esta me ha sentado muy bien, y es también la causa de que el artículo que me enviaste me fuera desconocido. Supongo que procede de Barry, correligionario escocés muy fanático. El artículo en «Fraser’s» (al que Eccarius, Hales, Mottershead, Jung aportaron lo suyo —tipos ahora completamente en la ruina) proviene de una novelista de tres al cuarto, la señora Betham-Edwards, que, por ejemplo, cuenta que mi escrito contra Proudhon es un pequeño capítulo en «El Capital».

La edición francesa de esta última (en particular muy reelaborada por mí en los tres últimos fascículos) ha sido constantemente interrumpida en su impresión por el gobierno francés. Por fin se dice que los tres últimos cuadernos, que llevan más de medio año compuestos, podrán salir de la caja de imprenta. Te los enviaré en cuanto los reciba.

Kaub y el Dr. C. Hirsch, que han venido de París por unos días, me cuentan que a nuestro viejo amigo Schily (vive todavía en el 4, rue St.-Quentin) le va mal; primero tuvo durante años disgustos con su media naranja, la salud quebrantada, ha perdido a la mayoría de los clientes alemanes, que tuvieron que abandonar París después de la catástrofe, y se ha vuelto gruñón, hostil a los franceses, algo conservador. Ciertamente podría establecerse bien en Estrasburgo, pero es, con razón, demasiado orgulloso para dirigir una solicitud a los prusianos.

En Alemania he encontrado un gran desengaño incluso entre los filisteos como consecuencia del mal desenlace de la bendición de los miles de millones.

Toda la familia te envía los mejores saludos. Haz que tengamos pronto noticias tuyas.

Salud.
Tu
K. Marx

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Marx a Piotr Lavrovich Lavrov
en Londres

[Londres] 8 de octubre de 1875
41, Maitland Park Road, N.W.

Querido amigo:

Lamento que mi mujer y yo no estuviéramos en casa cuando usted tuvo la amabilidad de pasar a visitarnos.

He tomado el «Quelques Mots d’un Groupe ... Russe etc.» que tenía Engels, y con su permiso lo comunicaré a otro de mis amigos antes de devolverlo. Este escrito propio de un escolar no merece respuesta.

Suyo completamente,
K. M.