in Zarchlin

21. Sept. 1875
41, Maitland Park Crescent
London, N.W.

Muy señor mío,

Su carta del 27 de junio me llegó oportunamente, ¡pero el libro no llegó hasta mucho más tarde!, después de que yo ya hubiera abandonado Londres para tomar las aguas en Karlsbad. De ahí la tardanza de mi respuesta. Regresé apenas ayer.

Al agradecerle encarecidamente su carta y la primera parte de Thünen, soy tan inmodesto como para pedirle también la biografía ofrecida de Thünen. Si no poseyera usted la segunda edición de El Capital, se la enviaré con el mayor gusto.

Siempre he considerado a Thünen casi como una excepción entre los economistas alemanes, pues entre ellos sólo muy rara vez se encuentran investigadores independientes y objetivos.

Podría suscribir plenamente su prólogo si nuestro punto de vista respecto al «salario» no fuera esencialmente diferente. Thünen y usted mismo consideran el salario como la expresión inmediata de una relación económica real; yo lo considero como una forma aparente que oculta un contenido esencialmente diferente de su expresión.

Con la mayor consideración me despido

su más atento y seguro servidor

Karl Marx