en París.

Londres, 3 de febrero de 1875

...Los señores bonapartistas, al parecer, han metido miedo finalmente a los orleanistas, quienes ahora os zurcen apresuradamente una república a su manera. Pero una vez erigida, esta, según creo, frustrará también la intriga orleanista, pondrá fin a la dominación de los junkers rurales y seguirá su propio camino...