en Praga

Karlsbad, 20 de septiembre de 74

Querido amigo,

Mi hija y yo nos habíamos alegrado mucho de pasar con usted algunos días
en Praga, y ayer ya estaba todo acordado para partir mañana
(lunes) hacia la vieja ciudad husita. Pero hoy recibimos,
al mismo tiempo que sus amables líneas, una carta de Hamburgo
que me obliga, para despachar asuntos de negocios, a tomar el camino directo
vía Leipzig.

Pero aplazado no significa cancelado. Tengo casi la seguridad de
volver a Karlsbad el año próximo, e incluiré entonces la visita a Praga
desde el principio en el itinerario de viaje. Su cuñada
le habrá escrito cuánto me interesaba, prescindiendo por completo del múltiple
interés que Praga misma ofrece, ante todo, no limitar mi trato personal
con usted al breve intermezzo en este balneario.

Viva usted bien y téngase por seguro de mi más amistosa consideración;
también mi acompañante le envía los mejores saludos.

De usted,
Karl Marx