en Karlsbad

Londres, 5 de septiembre de 1874.

Querido Mohr,

Anoche, o mejor dicho esta mañana a las 2, llegamos felizmente de vuelta aquí !!?! después de una travesía muy dura, pero espléndida — olas de hasta 20 pies de altura. Jenny, algo mareada al principio, al cabo de poco tiempo mejor; todo el tiempo en cubierta, en una posición muy bien resguardada y caldeada. Su principal dolencia ahora es un sueño irregular; la pobre niña se pasa toda la noche pensando en su pequeño muerto, y no hay nada que hacer.

El domingo pasado te escribí [dirección de Kugelmann] y te envié un cheque cruzado de 30 libras esterlinas a su nombre; 5 si no pudieras hacerlo efectivo, telegrafíame a casa de Miss Burns: «cheque devuelto», y me devuelves o traes el cheque, y te enviaré billetes. Esto para el peor de los casos; no me fue posible arreglarlo de otro modo, pero supongo que, cuando llegue ésta, todo estará en orden. Si la suma no bastara, cosa que casi me temo por la carta tuya que encontré aquí, escríbeme unas líneas y seguirá más. En cualquier circunstancia, debes proseguir la cura todo el tiempo que el médico considere necesario, y por si acaso adjunto dos billetes de cinco libras más, que es todo lo que poseo en este momento — primera mitad; la segunda seguirá dentro de unos días. Detalles de los billetes al pie.

¡También encontré carta de Mesa! — una sorpresa muy agradable, muy simpática.

Que la cura al principio aumentara más bien tu insomnio me parece normal, dado el inevitable efecto excitante de las aguas. Si mantienes a tu médico au courant de este síntoma, él regulará sus prescripciones en consonancia y velará por que la cosa no alcance un grado demasiado serio.

Jenny escribió esta semana — creo que el martes o miércoles — a Tussy; supongo que la carta habrá llegado.

No le han quedado a Jenny secuelas de la excursión a las grutas, de modo que incluso la excursión del martes pasado, con dos horas de lluvia en un coche abierto — el tiempo nos sorprendió en el regreso — transcurrió sin novedad. Ella, por lo demás, iba bien protegida con paraguas, impermeable y chal. En conjunto, sin embargo, hemos tenido tiempo hermoso y constante hasta los últimos días, mientras que en el continente parece que ha llovido a cántaros.

Jersey ha cambiado considerablemente desde que estuvimos allí. Se ha construido enormemente, elegantes villas, grandes hoteles, precios caros, casi ingleses, en ellos; también todo mucho más caro en el mercado; el mercado londinense actúa aquí asimismo encareciendo los precios. La lengua francesa desaparece rápidamente; hasta los niños en el campo hablan entre sí ya casi exclusivamente inglés, y casi todas las personas de menos de 30 años hablan inglés sin asomo de acento francés. Sólo los viejos notables se aferran todavía al francés. Ahora hay también dos pequeños ferrocarriles, en los que nunca se oye una palabra en francés. Durante la temporada, salen a diario excursiones por la isla organizadas por cinco empresarios distintos. Nosotros fuimos una vez con una, en la que participaron más de 150 personas en 8 o 9 coches; el público: pequeños burgueses, oficinistas y voluntarios, y snobs, que dieron lugar a no pocas diversiones y algún que otro enfado. El verdadero inglés se despoja ya en Jersey, en tales excursiones, de su forzada domesticación !! Y, pero la recupera con tanto mayor escrúpulo a la hora de la table d’hôte.

La creciente difusión del dinero entre ciertos individuos arribistas — apenas pueden llamarse estratos — de la pequeña clase media inglesa, y la consiguiente extensión # del lujo y de la afectada respetabilidad *? era muy curiosa de observar en Jersey, precisamente porque Jersey sigue gozando fama de islita barata y, por tanto, pasada de moda. El nivel de respetabilidad de los viajeros de Jersey parece descender cada año; la misma observación hicimos, por lo demás, en Ramsgate, donde nadie se quejaba de ello más alto que el desdichado peluquero que el pasado abril nos cortó el pelo tan corto.

Nunc autem domine dimittis 1% — todavía tengo un montón que escribir, y ya es hora de enviar esta carta al correo certificado. Muchos recuerdos a Tussy, ídem a Wenzel.

Tuyo,
General

D 67, 77773 y 4, Londres, 13 de julio de 1874. 2 billetes de 5 libras — billetes del Banco de Inglaterra, primera mitad aquí.

5 Relación exacta de los billetes al pie. — al corriente.

 inglés.

Y cultura.

extensión.

*? la llamada buena sociedad.

1% Ahora, Señor, despídesme.