haya terminado con la edición francesa y mi salud no esté en perfecto estado.

De modo que todavía no he decidido absolutamente nada en relación con la forma en que pasaré el verano.

La marcha del movimiento obrero en Alemania es muy satisfactoria (lo mismo ocurre en Austria). En Francia se hace sentir la falta de una base teórica y de common sense [sentido común] práctico. En Inglaterra, el movimiento de los obreros agrícolas es el único que progresa, por el momento.* Los obreros de las industrias deben liberarse, ante todo, de sus actuales jefes. Cuando yo denuncié* a estos individuos en el Congreso de La Haya, sabía que esto me traería impopularidad, calumnias, etc.; pero las consecuencias de este tipo siempre me han dejado indiferente. En varias partes se comienza a comprender que, al denunciarlos, sólo cumplía con mi deber.

En los Estados Unidos, nuestro partido se enfrenta con grandes dificultades tanto económicas como políticas, pero se está abriendo camino. El mayor obstáculo son los políticos profesionales, que tratan de adulterar cualquier nuevo movimiento y transformarlo en una «venta de propaganda».

Pese a todas las maniobras diplomáticas, es inevitable una nueva guerra, un peu plis tót, un peu plus tard [más tarde o más temprano]; y mientras esta guerra no se haya terminado, será difícil que broten en alguna parte movimientos populares violentos, o bien se tratará de movimientos que no pasarán de ser locales y de poca importancia. La estancia del emperador de Rusia? está dando mucho trabajo a la policía de Londres, y al gobierno de aquí le encantaría liberarse de este visitante lo más pronto posible. Siempre clarividente, se hizo prestar por el gobierno francés 40 policías mouchards [delatores], a la cabeza de los cuales se encuentra el demasiado célebre comisario Bloche (Alí Babá y los cuarenta ladrones), para vigilar a los polacos y los rusos de aquí (mientras dure la permanencia del zar). La supuesta petición de los polacos de aquí solicitando una amnistía es un golpe de la embajada rusa. Por el contrario, los polacos de Londres publicaron un llamado, escrito y firmado por Wroblewski, dirigido a los ingleses y ampliamente distribuido en los mítines del domingo en Hyde Park. La 3 A fines de 1873, el sindicato de los obreros agrícolas contaba con cerca de 100 000 miembros. En una serie de condados, logró conquistar altos salarios y una reducción de la jornada laboral.

4 El 3 de setiembre, en La Haya, Marx había dicho que los jefes de los obreros ingleses estaban más o menos vendidos a la burguesía y al gobierno. 5 El zar Alejandro 1I fue a Inglaterra en mayo de 1874, cón el pretexto de volver a ver a su hija que se había casado con el duque de Edimburgo, pero en realidad para reforzar los vínculos entre Rusia e Inglaterra. prensa inglesa (salvo muy pocas excepciones) contemporiza, el zar, después de todo, es our guest [nuestro huésped]; pero, a pesar de todo, la opinión pública es ahora incomparablemente más hostil a Rusia que después de la guerra de Crimea; y la entrada de una princesse [princesa] rusa en la familia real, más que apaciguar las inquietudes, ha incrementado las sospechas. Los hechos —la supresión arbitraria de las cláusulas concernientes al mar Negro, establecidas por el Tratado de París.ó las conquistas y las componendas en Asia central, etc.— indisponen a John Bull; y Disraeli no tiene ninguna probabilidad de mantenerse por mucho tiempo en el poder si continúa la política exterior del untuoso Gladstone.

Mis cordiales saludos a tu querida familia y a Madame Tenge. Tuyo K. M.