en Londres!

(Borrador)

[Londres] 28 de marzo de 1874

Al Sr. G. Moore.

Su carta de ayer contiene afirmaciones que se basan, en parte, en una exposición incorrecta y, en parte, en una interpretación errónea de hechos.

Primero: Su exposición incorrecta de los hechos.

En la primera exposición de mis abogados, que el señor Harrison tenía en sus manos en el momento de su laudo arbitral, no sólo declaré que había recibido el dinero cobrado por el «Engineer» y el «Farmer» (pero por ningún otro «etc.» que figura en su carta), sino que también lo había gastado (y algo más) para pagar a los señores Longuet y Griset. El primer día de nuestra vista, entregué los recibos correspondientes al señor Harrison como prueba de mi declaración.

Cuando el señor Shaen, en su contradeclaración, dijo que yo no había sido nombrado liquidador de la firma, repliqué que, en mi calidad de único acreedor de la firma, tenía perfecto derecho a actuar como mi propio liquidador. Esta declaración mía está contenida asimismo en mi respuesta escrita a la contradeclaración de Shaen, que entregué al señor Harrison el segundo día de nuestra vista y que él ha devuelto ahora a mis abogados. En su laudo arbitral, el señor Harrison confirmó formalmente mi pretensión, nombrándome mi propio liquidador. Por lo demás, después de que Le Moussu hubiera declarado además, bajo juramento, ante el señor Harrison, que yo ya había embargado las máquinas —lo que no era literalmente exacto, pero que concordaba en el sentido de que usted tenía entonces las máquinas preparadas para mí—, no refuté esta afirmación en modo alguno.

Por consiguiente, por mi parte no he ocultado ningún hecho.

Segundo: Su interpretación errónea de los hechos.

Para probar la falsedad de Le Moussu, en la que tuvo la osadía de persistir cuando prestó juramento ante el señor Harrison, probé que el dinero no fue cobrado por él en mi nombre; que, por el contrario, las facturas fueron extendidas por usted, entregadas por usted a Longuet y cobradas por éste en nombre de la firma, y que mi nombre no fue mencionado en el «Mercurer». Puesto que el procedimiento judicial estaba ya en marcha, no di ningún paso para cobrar las deudas pendientes. Usted mismo tendrá ahora que juzgar si mi proceder es en modo alguno análogo al suyo.

Paso ahora a otro punto. En su carta dice usted:

«He recibido el dinero de Dover, del “Gardeners’ Chronicle”, y le enviaré la cuenta de Collier.»

No menciona a Dickes, pero espero que en su próxima carta del lunes me dará todos los detalles.

Por último, permítame señalar que, respecto al carácter legal de las medidas pasadas, no le he comunicado mi propia opinión, que todavía no está en absoluto fijada definitivamente, sino tan solo una opinión provisional expresada por mis abogados, los señores Merriman y Powell, en la conversación que mantuve con ellos en presencia de otro caballero el martes pasado.

Suyo,
K. Marx

Del inglés.