en Harrogate

Londres, 10 de diciembre de 1873

Querido Mohr,

Adjunto los tres medios billetes de cinco libras; acusa recibo en seguida, por favor, para que el resto pueda seguir.

Niebla espesa desde ayer por la mañana, de la que acabo de escapar por un rato dando un paseo por el Heath. Allí arriba cielo azul y sol cálido, an island of brightness in a sea of fog*.

El canalla Roderich Benedix ha dejado un mal olor tras de sí en forma de un grueso volumen contra la “Shakespearomanía”, en el que demuestra con pelos y señales que Shakespeare no llega ni a la suela de los zapatos de nuestros grandes poetas, y ni siquiera de los de la época moderna. Probablemente se trata sólo de derribar a Shakespeare de su pedestal para colocar en él al culigordo R. Benedix. Pero en el primer acto de las merry wives* hay más vida y realidad que en toda la literatura alemana, y el solo Launce con su perro Crab vale más que todas las comedias alemanas juntas. En cambio, el ponderoso podice de Benedix se explayará en consideraciones tan graves como baratas sobre la manera estudiantil con que Shakespeare a menudo rompe los denouements* sobre la rodilla y abrevia con ello la aburrida paja – en la realidad, ciertamente, inevitable. Habeat sibi.°

Ayer recibí un mapa geológico de la provincia renana. Mis conjeturas superficiales, hechas in loco°, se han confirmado en su mayoría.

Muchos recuerdos a Tussy.

Tuyo
F.E.