Adjunto £10 en 2 billetes, C 76, 48876 y 77, Londres, 6 de febrero de 73. — A tu mujer le llevo el dinero esta tarde.

El sábado cometí una tontería. Vino tu mujer y, con las prisas, ¡le di tu carta! — se quedó mirando un buen rato el pasaje final, pero no dijo nada. Por lo demás, tampoco podía ver nada de particular en tu convicción de que el señor L[issagaray] por el momento debe poner buena cara al mal juego. Si me pregunta, le diré que no sé más sino que tú has expresado la conjetura de que no se puede uno fiar así sin más de que L[issagaray] cumpla la promesa, y que por eso ya habías hablado aquí de influir sobre T[ussy] mediante una carta.

Así que monsieur Thiers ha sido felizmente sobreparlamentado y puesto de patitas en la calle por el mayor asno de Francia, M[ac-]Mahon. La reacción es precisamente un plano inclinado, por el que uno se desliza hacia abajo una vez que se ha subido a él. Si M[ac-]M[ahon] es algo, es bonapartista, y es precioso que, como en 1848 las dos viejas partidos monárquicos tuvieron que poner a Louis B[onaparte] al frente, ahora tengan que poner a su lugarteniente. Con esto, en mi opinión, la restauración del Imperio se convierte por ahora en la única combinación monárquica posible. Las rencillas de los orleanistas y legitimistas le repugnarán a M[ac-]M[ahon], los Rouher, etc., le envolverán y, cuando esté lo bastante metido, le instruirán sobre cómo hay que conducir las tropas, etc., para el golpe de Estado bonapartista. Luego todo depende de las tropas, y M[ac-]M[ahon], sea como sea por lo demás, hará seguramente todo — y con conocimiento de causa — para disciplinarlas con ese fin. Mientras tanto, Thiers se vuelve ahora más popular que nunca, y Gambetta pasa otra vez a segundo plano, de modo que, cuando la cosa vuelva a estallar, la serie de personas que han de hacerse imposibles de nuevo por el ridículo va desde Thiers hasta Félix Pyat.

Lo que particularmente me alegra es que M[ac-]M[ahon] le ha demostrado una vez más a Thiers qué bribones tan singulares son, sobre todo, los militares honrados.

Saluda a Moore y a Schorlemmer.

Tuyo,
F. E.