en Hubertusburg

Londres, 12 de febrero de 73

Querido Liebknecht,

Antes de poder darte una respuesta precisa a las muchas preguntas de tu carta, necesito saber con exactitud qué significa: «el “Volksstaat” no puede, por el momento, empeñarse en la polémica internacional» 641. Si el «Volksstaat» se declara neutral ante la guerra de la Internacional contra los secesionistas, si se niega a proporcionar claridad a los obreros alemanes sobre estos acontecimientos, si, en una palabra, la revuelta lassalleana se liquida porque, pasando por encima de la Internacional, os estrecháis las manos y tú sacrificas la Internacional y Yorck a Hasselmann, nuestra posición respecto del «Volksstaat» cambiará de raíz. Te pido, pues, que me hables claro sin demora.

En cuanto a mi libro, están en curso negociaciones con Wigand, de las que primero tengo que desligarme, y no puedo decidirme en ningún sentido antes de eso. Pero en lo que atañe en general a la cuestión de cederos gratuitamente, poco más o menos, todos nuestros escritos anteriores justo en el momento en que estamos en condiciones de sacarles dinero, te ruego que no olvides que también nosotros necesitamos dinero, de una parte para vivir y de otra para allegar los gastos, cada día crecientes, de la agitación, los folletos de propaganda, etc. Los artículos de Marx y míos serán con toda seguridad recopilados e impresos, pero nosotros mismos no tenemos ahora tiempo de encargarnos de ello. Todavía mucho menos estoy yo en condiciones de destilarte una esencia de Owen. Primero, porque me falta el tiempo, y segundo, porque no dispongo del material; mi colección de escritos de Owen desapareció en 1848/49, y esas cosas ya no se encuentran. — La «Misère de la Philosophie» será sin duda reimpresa, y precisamente en París; en lo que respecta a una traducción alemana, Marx está negociando con Meißner una edición completa de trabajos anteriores, y por eso difícilmente puede extraer sin más una de las obras más importantes. Por lo demás, aún tenéis mucho tiempo hasta que de la «Utopía» lleguéis a nosotros; ¡ocupaos antes, y mejor, de los eslabones intermedios! 650.

Además, no puedo ocultarte que el trato que recibimos del «Partido» no nos anima en absoluto a poner en sus manos todavía más. De mi «Guerra de los campesinos» no se me ha enviado ni un solo ejemplar; tuve que comprarme los ejemplares que necesitaba. Sobre la publicación de los artículos acerca de la carestía de la vivienda 2, ya sea sueltos o juntos, ni siquiera se me consulta. Cuando pedí ejemplares gratuitos del «Manifiesto» para nosotros y para la asociación obrera (!!!) de aquí —en reconocimiento de que lo había hecho imprimir tres veces a sus propias expensas—, me enviaron 100 ejemplares, y la factura adjunta. Le he escrito a Hepner sobre esto y exijo de una vez por todas que cese este modo de proceder tan nudosamente grosero.

Trataré de conseguir una edición (inglesa) de la «Utopía», pero como las viejas ediciones populares están agotadas desde hace tiempo, puede que sea difícil.

Debo cerrar y lamento, por el cierre del correo, no poder añadir unas líneas para tu mujer; ten la bondad de disculparme. ¿Vive aún tu familia en Braustraße 11? No tenemos otra dirección que ésta y la del «Volksstaat».

Los mejores saludos de tu
F. E.