en Londres

122, Regent’s Park Road
[Londres] 29 de enero de 73

Querido Oswald:

Mi esposa[1] y yo le damos las gracias cordiales por su amable invitación, pero desgraciadamente no estamos en condiciones de poder decir ya ahora si nos será dado hacer uso de ella. Mi esposa se ve de nuevo aquejada, desde Navidad, de toda suerte de achaques; sufre las secuelas de una pleuresía, y es por ello muy dudoso que —por primera vez desde hace dos semanas— pueda salir por la noche. Yo, en cambio, he prometido a la asociación obrera alemana que, según las circunstancias, me presentaré el sábado por la noche en la sesión para dar una conferencia, y difícilmente sabré antes del viernes si esto tendrá lugar este sábado o el siguiente.

Cuando sus hijos vinieron ayer por la tarde, estaba precisamente ocupado en terminar, junto con Marx, un trabajo que tenía que salir sin falta con el primer correo, por lo que no pude ausentarme ni un momento. Mi esposa opina que Pumps, en lugar de mis palabras: «tell them to give our compliments to Mr. and Mrs. O[swald], and that we are much obliged, but that I cannot just now tell whether we can come», les ha transmitido «a saucy message».[2] Si es el caso, ahora sabe usted a qué atenerse.

Mis mejores recuerdos para la señora de Oswald y para su hermana.

Sinceramente suyo,
F. Engels

[1] Lizzy Burns. [2] «que les dijeran que diesen nuestros saludos al Sr. y a la Sra. O[swald], y que les estamos muy agradecidos, pero que en este mismo momento no puedo decir si podemos ir», les ha dado «un recado impertinente».