Confirmo mi carta del 7 del corriente y te envío hoy un ejemplar de «Emancipación» con un artículo sobre Bakunin, que también contendrá novedades para vosotros, y el «International Herald» con las resoluciones del congreso. El asno de Riley ha omitido las votaciones.

En Lodi, el número 118 de «La Plebe», que contenía vuestra dirección, ha sido confiscado y Bignami, el redactor, detenido. El proceso por alta traición de Leipzig parece que va a repetirse allí. Naturalmente, sacamos de inmediato todo el capital posible de este asunto; aparecerá de inmediato en el «Volksstaat» y en «Emancipación» como prueba de a quiénes consideran peligrosos los gobiernos: al Consejo General y a quienes se adhieren a él, o a los aliancistas. Nada mejor nos podía suceder en Italia.

Deberías hacer imprimir breves informes sobre las sesiones del Consejo General en la «Oestliche Post» y en la prensa americana, y enviar los números al «Volksstaat», a «L’Égalité» y al «International Herald», así como uno o dos ejemplares aquí, para que podamos utilizarlos para España e Italia, así como para las secciones francesas; los daneses y los holandeses también los publicarían.

La autorización para Serraillier se vuelve cada día más necesaria. La Federación del Jura aquí, los blanquistas allí, agitan en toda Francia y avanzan, y Serraillier ya no recibe respuesta de diversos lados, precisamente porque solo puede escribir como particular. Si por consideración hacia Dereure, que desde la salida de los blanquistas resulta más que sospechoso, o por cualquier otra consideración, continuáis aplazando el asunto, perderemos en gran parte a Francia, y en el próximo congreso se invertirán las tornas.

Con premura.

603]

Tuyo,

F. E.