en Nueva York

122, Regent's Park Road, N.W.
Londres, 29 de octubre de 1872

Querido Cuno:

He recibido tu carta del 8 y el acta. Muchas gracias por ambas cosas.

El «Bulletin Jurassien», que habréis recibido, y la «Internationale» de Bruselas, que sale hoy, os demostrarán que hay que tomárselo en serio y que es absolutamente necesario que Sorge deseche por lo menos todos los escrúpulos y acepte un cargo electivo, para que quede asegurada no solo la unidad de acción, sino, ante todo, la acción misma. Si no se procede con energía y se proclaman y motivan de inmediato la suspensión de los jurasianos a causa de sus resoluciones de congreso, que pisotean los estatutos y las resoluciones de La Haya, así como la exclusión de los miembros del congreso antiautoritario, en la medida en que pertenezcan a la Internacional, a estos señores se les subirá demasiado la cresta. Aún es tiempo; los belgas se han asustado de su propio arrojo inicial y se han vuelto vacilantes; en España, la oposición contra los aliancistas se hace más fuerte cada día, ya se reclama un congreso español extraordinario para examinar la actuación del Consejo Federal y de los delegados en La Haya; pero todo esto se enfriará de nuevo si se tolera la insolente conducta de los jurasianos; y que esa gente no repara en medios, lo veis por la carta de Hales en la «Internationale»; Hales es el corresponsal de los jurasianos y distribuye aquí gratuitamente su «Bulletin» con los artículos cochinos a todo el que lo quiera, y lo envía a todas las secciones.

Tengo que cerrar. El correo está a punto de salir. Marx y yo estamos agobiados con el congreso y los trabajos de imprenta, así como con la correspondencia, como nunca antes. Sorge habrá recibido «La Emancipación»; puedes traducírsela. El próximo vapor traerá de nuevo algunos números. Es, junto al «Volksstaat», nuestro mejor periódico.

El asunto con West nos ha divertido soberanamente.

Todos nosotros te enviamos a ti y a Sorge un cordial saludo.
Tuyo
F. Engels

Lafargue y su esposa llegaron aquí anteayer.