en Lieja  
Londres, 5 de julio de 72

Querido Cuno:  
Ayer envié a Herman algunos periódicos ingleses y españoles para usted.  
Los belgas causan la misma impresión a todo el que llega. Toda la Internacional allí es puro viento y nada detrás. Esto es culpa principalmente de los dirigentes, de los cuales sólo De Paepe es realmente capaz, pero indolente, mientras Hins es un cabeza hueca, pero astuto, intrigante, ambicioso y activo. Hins está en contacto directo con Bakunin por medio de su mujer rusa y, por encargo de éste, ha urdido el limpio proyecto de suprimir el Consejo General. Hins está ahora en Verviers; haría usted una buena obra si le vigilara un poco los dedos.  
En Verviers hay también una sección alemana que mantiene correspondencia con el *Volksstaat*. He escrito al corresponsal P. Schlehbach, rue de Pont 2 (14 de junio), y le he enviado también las *Scissions*, pero hasta ahora no he recibido respuesta. Sería muy bueno que usted se diera una vuelta por allí y se pusiera en contacto con esa gente. He escrito a Hepner que desde Alemania le envíen a usted un mandato para el Congreso; no obstante, para todos los casos sería bueno que usted, aun en el supuesto de que la sección alemana de Verviers no envíe a nadie al Congreso, se hiciera dar un mandato de ella. Bakunin y Cía. harán todo lo posible por derrotarnos en el Congreso y, como esos señores no reparan en medios, tenemos que precavernos. Enviarán delegados de cien sociedades distintas que ni siquiera pertenecen a la Internacional e intentarán procurar a esa gente asiento y voto como delegados de la Internacional, y poner al Consejo General en minoría mediante una coalición de los elementos más heterogéneos. Schweitzer-Hasenclever están ya en alianza declarada con los canallas de aquí, Vesinier, Landeck, Smith, Schneider, etc., y éstos a su vez mantienen correspondencia con los jurásicos y con los estafadores americanos (véase, sobre éstos, *La Emancipación*, que le envié ayer).  

¿Cómo se han recibido allí las *Scissions*? He enviado a Herman 5 ejemplares en total, pero también hay que difundirlos. ¿Lo hace Herman? ¿Y cómo se comporta, por lo demás? Según oigo, en el último congreso belga intervino muy enérgicamente a favor del Consejo General.  

Es dudoso que usted pueda obtener la ciudadanía belga. La americana sólo se puede adquirir mediante declaración previa y cinco años de residencia en el país.  

El Congreso se celebrará de todos modos. En el Continente nunca se está a salvo de un golpe policial; pero entonces uno se sube al vapor, viaja a Inglaterra y lo celebra allí. Convocarlo de antemano en Inglaterra no podía hacerse; aunque sólo aquí se está a cubierto de la policía, nuestros adversarios lo habrían impugnado. El Consejo General, habrían dicho, convoca el Congreso en Inglaterra porque sólo allí tiene una mayoría artificial a su favor.  

Bakunin ha lanzado, en respuesta a las *Scissions*, una furibunda pero muy floja carta de insultos. El gordo elefante está rabioso porque por fin se le ha sacado de su madriguera de Locarno a la luz del día, donde ya no valen camarillas ni intrigas. ¡Declara ahora que es la víctima propiciatoria de una conspiración de todos los judíos europeos!  

Lo que le rompe el cuello a ese buen viejo bribón es la persistencia de la *Alianza*, al menos en España, como sociedad secreta. De esto no sólo tenemos las pruebas en la mano, sino que el asunto se ha hecho incluso ahora completamente público en Madrid, etc., de modo que ya no se puede ni hablar de negarlo. ¡Este probo señor, que por doquier se las daba de paladín abnegadísimo de la Internacional, se había organizado esta silenciosa conspiración para apoderarse de la dirección del conjunto y pasear a la gran masa de los obreros, como un rebaño ciego, de las narices por medio de sus hermanos jesuitas iniciados! Si esto se tolerara, no permanecería yo un día más en la Internacional. ¡Ser oveja de Bakunin... lo que faltaba! El que hayamos descubierto esta historia y le amenacemos con desenmascararlo en el Congreso ha sido el golpe más duro para él. ¡Y ahora, encima, Lafargue (el yerno de Marx, en Madrid desde hace 8 meses) le ha echado en cara que él, Bakunin, redactó de su puño y letra y envió a España las instrucciones secretas según las cuales debe dirigirse allí la Internacional!  

La carta adjunta llegó hoy.  

Muchos saludos a Herman. ¿Está ya del todo restablecido?  

Suyo  
F. E.