en Leipzig

Londres, 2 de julio de 1872

Querido Hepner:

Cuando se envíen los mandatos, es absolutamente necesario enviar también uno a Cuno, que ahora se encuentra en Bélgica. Él es de la máxima importancia frente a los bakuninistas italianos; esta gente enviará a montones de abogados y otros burgueses doctrinarios que se las dan de representantes obreros y lo han hecho todo para impedir a los obreros toda correspondencia directa con nosotros. Precisamente Cuno fue quien rompió esto por primera vez, y si C[uno] se hubiera quedado allí, se habría puesto fin a todo el asunto. Además, Cuno es una de nuestras mejores gentes; toda la desconfianza de Liebknecht hacia él carece de fundamento y se basaba simplemente en que lo consideraba un agente de J. Ph. Becker en interés de la “Sección madre” de Ginebra, cosa en la que C[uno] no pensaba en absoluto; sólo más tarde tuve que explicarle todo el ridículo embrollo con esa Sección madre, para él completamente desconocida.* Cuando yo sé lo que un hombre ha hecho realmente, no me dejo confundir por tales cosas.

Se sobreentiende que las negociaciones del congreso se llevarán en los 3 idiomas: alemán, inglés, francés, de modo que el desconocimiento de las dos últimas lenguas no debería disuadir a nadie.

La carta de Boruttau se la devuelvo adjunta. El hombre es ciertamente honesto, pero terriblemente confuso y animado por un afán de acción que está en clamorosa desproporción con sus capacidades. Estas cualidades lo convierten en una dupe* sumamente adecuada de los bakuninistas, que lo rodean y lo utilizan. Si usted lee el “Bulletin de la Fédération jurassienne”, encontrará que esos señores, precisamente ahora antes del congreso, lo hacen todo para obtener cartas privadas nuestras, etc., y para averiguar qué material poseemos contra ellos. Por lo demás, la carta de Boruttau no significa nada. No se nos ocurre hacer trabajo extra para esos señores contra nosotros mismos. Si B[oruttau] está tan poco al corriente de hechos notorios que el propio Bak[unin] jamás ha negado, no nos corresponde a nosotros buscar el número del “Kolokol” donde aparece todo eso, esto es, si él sabe ruso, de lo contrario tampoco le sirve de nada la indicación del número. Lo cierto es que nosotros tenemos el material. Por lo demás, Borkheim ya ha hecho imprimir en las “Russische Briefe”, hace 3 años, más en este sentido de lo que seis Boruttau podrían exigir.
Creo que hará usted bien en andarse con cuidado con Bor[uttau]. Las frases grandilocuentes de los bakuninistas han sobornado completamente a ese confundido, y esta exaltada y vaporosa especie de honestidad se convierte muy a menudo, en la práctica, en falsedad.

“Scissions”. La circular es privada** y, por tanto, no está destinada a la publicidad. Cómo ha llegado a manos del “Courrier de France” (legitimista) de París —él la publica—, no lo sabemos. Lo mismo ocurre con el “Radical”, que quizá la reproduce de aquél. Una traducción alemana en el “Volksstaat” (pero que usted tendría que hacer allí) sólo sería deseable si la prensa burguesa en Alemania arma un escándalo sobre el asunto, pero entonces muy deseable. Entretanto, el “Bulletin de la Fédération jurassienne” ha atacado públicamente el asunto, y así un artículo sobre ello en el “Volksstaat” no podría perjudicar en absoluto. Doy por sentado que Liebk[necht] le ha dejado a usted el ejemplar que le fue enviado. Si no es así, le envío yo uno en carta —bajo faja postal es imposible, pues la policía ha robado todo lo que he enviado así a Alemania.

Henri Perret, Temple Unique, Ginebra, está encargado de enviar al “Volksstaat” 50 ejemplares para su difusión en Alemania; si ustedes aún no los tienen, escríbanle por favor dos líneas.

A Wisand le escribiré.

“Schulze Bastiat”. Marx está metido hasta las cejas en el trabajo de la 2.ª edición alemana y de la 1.ª edición francesa de “El Capital”. Pero él ciertamente nunca se prestaría a escribir un apéndice de corrección de errores a un libro tan absolutamente anticientífico como el de Lassalle; habría que corregir la mayor parte del libro. Entre nosotros: cuando M[arx] corrija alguna vez a Lassalle, poco quedará de L[assalle]; hasta ahora no ha ocurrido por consideración a los muchos lassalleanos que se han pasado al partido, pero alguna vez tendrá que llegar.

“La cuestión de la vivienda”. Liebknecht habló de la intención de reimprimir mi artículo por separado. Si es éste el caso, le pido que me envíe

* En alemán en el original.
3 Entre nosotros.
** En alemán en el original.

las pruebas de corrección, pues contiene algunos fatales errores de imprenta. Y luego hay que considerar todavía lo siguiente:

Usted me escribe acerca de Sax. ¿Vale la pena hacer un artículo especial sobre este libro aparecido en 1869? Si es así, entonces me encargaré de zurrarle la badana al hombre, y tal vez sería bueno empalmar la crítica de la solución granburguesa de la cuestión de la vivienda con la de la pequeñoburguesa; en ese caso, ambas podrían reimprimirse juntas por separado, con lo cual la cuestión misma sería tratada de manera más exhaustiva. Escríbame por favor pronto al respecto, para que pueda arreglarme.

Sobre el último altercado en América les haré también un breve artículo.

Suyo,
F. E.