en Hoboken

[Londres] 23 de mayo de 1872

Querido Sorge:

Con toda prisa, sólo unas líneas.

Estoy abrumado de trabajo.

¡Prescindiendo del *international business*! – arde por todas las esquinas –, cada día tengo que corregir los pliegos de pruebas alemanas de la segunda edición de “El Capital” (se publicará por entregas) y las *épreuves* de la traducción francesa, que hago en París, y que a menudo me veo obligado a reescribir por entero para aclarar la cosa a los franceses, además de las *épreuves* de la “Address on the Civil War”, que publicamos en Bruselas en francés. Recibiréis de mí, sin cesar, entregas en alemán y en francés.

En Petersburgo ha aparecido una excelente traducción rusa. El periódico socialista ruso “Die Neue Zeit” (esto es, en traducción alemana; el periódico está escrito en ruso) publicó hace poco un artículo editorial muy elogioso de cinco columnas de extensión sobre el libro, que, sin embargo, sólo debía constituir la introducción a una serie de artículos. A raíz de ello ha recibido una advertencia y la amenaza de ser suprimido por la policía.

Hoy envío a Liebknecht una respuesta a los asnos de la “Concordia”. No había tenido ocasión de hacerlo antes. Por lo demás, no ha sido ningún perjuicio dejar a la chusma de los fabricantes, durante algún tiempo, en su ilusión de victoria.

As to Heinzen, I care not one farthing for the faits et gestes of this “demokratische Knote”*.

No vendrá mal que me comuniquéis la traducción francesa del “Manifiesto Comunista”.

La próxima vez os expondré las razones por las que el Consejo General, por el momento, deja estar las cosas según sus acuerdos, sin actuar más agresivamente en Francia. No se seguirá carteándose con esa gente. Tan sólo se ha encargado a Le Moussu que les reclame las cartas de Eccarius (quien sin embargo ya ha dado probablemente la orden de imprimir allí su carta) y de Hales.

(Entre nosotros. Eccarius se ha ido desmoralizando desde hace tiempo, y ahora es un perfecto canalla; sí, una canaille.)

Vuestro amistosísimo
Karl Marx

\* En cuanto a Heinzen, no me importa un ardite lo que haga y diga este “nudo democrático”. — “Nichtswisser” (ignorante).