en Leipzig

Londres, 7 de mayo de [18]72

Querido Liebknecht:

Ahora veo de dónde procede toda vuestra desconfianza hacia Cuno: lo habéis tomado por un agente de Becker, que tiene la misión de reconducir a la Internacional alemana al seno de la sección madre de Ginebra. Esto era completamente superfluo. Si vosotros, en la época en que Cuno estaba en Chemnitz, no hubieseis tratado a la Internacional de manera tan platónica, él ya se habría hecho admitir allí; en Milán, como no tenía nuestra dirección, se dirigió a la única que conocía: la de Becker*, y Becker, después de admitirlo, lo remitió a nosotros. Así pues, porque Becker tuvo una vez el capricho de imponerse a Alemania y porque tal vez todavía anda haciendo algunas maniobras por aquí y por allá, ¡tienes que declarar sospechoso a todo buen muchacho que, como vosotros no queríais hacer nada, tuvo que dirigirse, de grado o por fuerza, a B[ecker]! Las fanfarronadas de que hablas no las creeré hasta que me sean probadas; yo confío mucho menos en vuestros corresponsales de Núremberg, etc., que en Cuno, quien jamás me ha contado patrañas, sino que siempre me ha informado tan escrupulosamente como pocos. El padre de C[uno] es funcionario prusiano en Düsseldorf y lo puso de patitas en la calle en cuanto llegó; ahora está allí sentado y no tiene nada que llevarse a la boca. Las circunstancias económicas del viejo y las suyas propias son sencillamente dos cosas distintas.

Adjunto un artículo de Lafargue de la “Emancipación”; alguno de vosotros sabrá suficiente español para traducirlo. L[afargue] trabaja enormemente y con mucha habilidad en España; también la correspondencia de la “Liberté” sobre el Congreso de Zaragoza era suya; no dejéis de publicar la segunda, que apareció en el número anterior de la “Liberté” y en la que desenmascara las intrigas secretas de los bakuninistas y describe la brillante victoria que los nuestros han alcanzado allí sobre ellos. !?] Este es el golpe decisivo contra el cabeza dura de Bakunin. La “Emancipación” es ahora el mejor periódico que tenemos. Estos bakuninistas son unos asnos.

Los españoles tienen una organización muy buena, que se ha acreditado excelentemente precisamente en los últimos 6 meses, y ahora vienen estos necios y creen que con la frase de la autonomía pueden seducir a la gente para disolver prácticamente esa organización.

Deberías utilizar más la “Eastern Post”; las cosas que comunicamos allí son verdaderamente más interesantes que la jerga doctrinario-jurídica del señor Acollas sobre la mejor de todas las constituciones posibles. !?,

Yo sigo creyendo que la sentencia será casada. En primer lugar, se han cometido bastantes vicios de forma, y en segundo lugar, el proceso ha provocado un escándalo demasiado grande. Bismarck tiene que darse cuenta de que esta vez ha ido demasiado lejos y que la casación le reporta más que la confirmación.

Que yo sepa, Stefanoni no ha publicado tu carta*. No he recibido todos los números del “Libero Pensiero”; y desgraciadamente tu carta llegó a Italia justo cuando todos nuestros periódicos, a los que la había enviado, dejaron de aparecer como por ensalmo. En cuanto a Büchner, no necesitas más que ver su último engendro, supuestamente socialista, para ver la envidia y el odio que este pequeño inválido siente contra Marx, al que roba y tergiversa sin nombrarlo jamás. Y yo mantengo que él le ha soplado todo el asunto a Stef[anoni]. El que esté en buenas relaciones contigo lo comparte con Malon y muchos otros que nos odian a muerte.

Te envío el “Daily News” de hoy con una hermosa descripción de cómo se han comportado los profesores y estudiantes alemanes en Alsacia y cómo los alsacianos los han recibido. Adjunto va una descripción del estudiante alemán. Ambas correspondencias son del mismo mayor Forbes, que estuvo antes de París con los sajones y entonces se deshacía en elogios sobre los oficiales y soldados alemanes; o sea, más bien parcial a favor de los alemanes. Estas descripciones de los representantes de la “cultura alemana” deberías utilizarlas, demuestran de manera fulminante cuán desgastada está esa “cultura” de la burguesía y cuán ridículos se han vuelto sus portadores oficiales. !?”]

Tan pronto como tenga tiempo, te escribiré un artículo sobre la penuria de vivienda y contra las absurdas historias proudhonianas que el “Volksstaat” ha publicado en una serie de artículos sobre el tema. [°%

Nuestra respuesta a los del Jura °”1 está todavía en la imprenta. ¡El diablo se lleve a todas las imprentas cooperativas!

Sobre el congreso no hay que escribir nada. El lugar no podrá determinarse hasta el último momento. !%#°] Que se celebrará, ya lo sabes.

Las detenciones de nuestros camaradas en Dinamarca nos ayudarán enormemente y no les harán mucho daño a los detenidos. !?1 Dinamarca no es Sajonia. Desgraciadamente no sé quiénes han sido detenidos, y por eso tengo que interrumpir la correspondencia.

La “Emancipación” publica ahora regularmente extractos del “Volksstaat”; Laura se encarga de ello; procura que el periódico se le envíe regularmente.

En Bélgica, el Consejo Federal de Bruselas ha dejado que todo se venga abajo; las dos personas decentes que tenemos allí no tienen suficiente energía para intervenir; los obreros de las provincias son mucho mejores, pero Bruselas es el terreno más pútrido de todos, y mientras el centro esté allí, difícilmente se hará algo decente. Hins se ha ido a Verviers, y desde entonces la “Liberté” es mucho más accesible; esto es una ganancia.

Saluda de mi parte a tu mujer y a Bebel. Sabrás que Jenny Marx está prometida con Longuet. Los primeros fascículos de la 2ª ed. y la edición francesa de “El Capital” aparecen estos días; las pruebas ya estaban aquí.

Tuyo
F. E.

Lo que Lafargue dice sobre Büchner es, naturalmente, un disparate; sobre esos detalles no está informado con exactitud.