en San Sebastián!?"°

Londres, 18 de marzo de 1872
Al ciudadano Maurice La Châtre

Estimado ciudadano:

Saludo su idea de publicar la traducción de “El Capital” en entregas periódicas. En esta forma, la obra será más accesible a la clase obrera, y esta consideración es para mí más importante que todas las demás.

Ésa es la cara de su medalla, pero he aquí también el reverso: El método de investigación del que me he servido, y que aún no se ha aplicado a los problemas económicos, hace bastante difícil la lectura de los primeros capítulos, y es de temer que el público francés, siempre impaciente por el resultado y ávido de conocer la relación entre los principios generales y las cuestiones que inmediatamente le preocupan, se desanime al no poder avanzar de inmediato.

Ése es un inconveniente contra el cual no puedo hacer otra cosa que advertir de antemano y prevenir a los lectores que aspiran a la verdad. No hay calzada real para la ciencia, y sólo quienes no rehúyen la fatiga de trepar sus escarpados senderos tienen perspectivas de alcanzar sus cumbres luminosas.

Reciba, estimado ciudadano, la seguridad de mi más distinguida consideración.

Karl Marx