en Madrid  

Londres, 11 de marzo de 1872  

Querida Löhr:  

Te felicito por los artículos de Paul en la “Emancipación”, que nos han gustado mucho a todos y que, en el desierto de declamación abstracta que reina entre los españoles, resultan muy refrescantes. Con todas las tribulaciones y viajes que te han sido impuestos desde hace año y medio y que, como apenas necesito decirlo, he seguido con interés y a veces con angustia, debe ser para ti una satisfacción que la presencia de Paul en Madrid, precisamente en el momento decisivo, haya sido de un valor inestimable para nosotros y para toda la Asociación. Si Bakunin y Cía. hubieran tenido juego ganado en España —y sin Paul eso era probable—, la escisión estaba consumada y el escándalo público, ahí. Pero, así, toda la tentativa de rebelión ha terminado ignominiosamente, y podemos proclamar: ¡victoria en toda la línea!⁽ᵗ⁾ En los artículos de la “Emancipación”, en los que por primera vez se brinda a los españoles verdadera ciencia, tienes tú una parte considerable, y precisamente la parte propiamente científica, de modo que, como secretario para España, te estoy particularmente agradecido.  

Por la “Campana” de Nápoles veo que Paul extiende también allí su actividad, tanto mejor. En Nápoles están los peores bakuninistas de toda Italia. Cafiero es un buen muchacho, mediador nato y, como tal, naturalmente débil: si no se enmienda pronto, lo daré también por perdido. En Italia, los periodistas, abogados y doctores se han puesto tan por delante que hasta ahora nunca hemos podido entrar en contacto directo con los obreros; esto empieza ahora a cambiar, y encontramos que los obreros, como en todas partes, son completamente distintos de sus portavoces. Es ridículo: esta gente grita: queremos autonomía completa, no queremos jefes, y mientras tanto se dejan llevar de la nariz por un puñado de burgueses doctrinarios como en ningún otro sitio. A este respecto, los españoles son mucho mejores, están en general mucho más avanzados que esos italianos.  

En vuestra casa reina ahora un gran júbilo desde la historia con Longuet, y si en la época de tu compromiso se hicieron aquí y allá bromas de mal gusto por *casting sheep’s eyes*⁽ᵘ⁾, estás completamente vengada: Jenny hace en esto lo posible. Por lo demás, el asunto le ha sentado muy bien, está muy contenta y alegre, y también físicamente mucho mejor, y Longuet es un camarada muy amable. También Tussy está muy satisfecha con el asunto y tiene todo el aspecto de que *should not mind to follow suit*⁽ᵛ⁾. Pasado mañana Longuet hará una representación en casa de ustedes y cocinará *sole à la normande*, su plato nacional; también nosotros estamos invitados. Tengo curiosidad por saber cómo le sabrá a mi mujer⁽ᵚ⁾. Su última representación —*Beuf à la mode*— *was no great success*⁽ᵡ⁾.  

Los Fondevilles se han arruinado aquí moralmente por completo, son unos farsantes redomados.  

Muchas gracias por el divertido poema español, nos hemos reído mucho con él.  

Me alegro de que Schnappy se mejore y espero oír pronto que está otra vez completamente sano. El pobre pequeñín ya ha tenido que pasar por muchas cosas.  

Ahora, adiós, consérvame en tu buen recuerdo y ten la seguridad de que adondequiera que vayáis os sigue mi más cordial interés. Mi mujer te envía saludos muy afectuosos sin conocerte.  

Siempre tu viejo  
General  

⁽ᵗ⁾ Victoria en toda la línea.  
⁽ᵘ⁾ Lanzar miradas enamoradas.  
⁽ᵛ⁾ Seguir el ejemplo.  
⁽ᵚ⁾ Mi mujer —esposa de Engels.  
⁽ᵡ⁾ Fue un gran éxito.