Señor:

A mi regreso de Brighton, encontré su nota del 24 de agosto. La próxima reunión del Consejo General se celebra hoy, pero en virtud de un acuerdo adoptado el martes pasado, no se admitirá visitante alguno mientras dure el consejo de guerra en Francia. Esta severa medida se ha hecho necesaria a causa de la infiltración de agentes de la policía francesa.

Tengo el honor de adjuntar una lista de suscripción para los refugiados franceses, cuyo número (actualmente son 80-90) crece a diario, mientras nuestros recursos pecuniarios están completamente agotados. Su situación es realmente lamentable. Lo mejor sería, si fuera posible, constituir un comité especial encargado de encontrar ocupación para estas personas, cuya gran mayoría se compone de hábiles obreros y artistas.

Su atento y seguro servidor,
Karl Marx