en Ginebra  
(Borrador)

[Londres] 27 de julio de 1871

Querido ciudadano:

El martes pasado, el Consejo General ha decidido que este año (en consideración a las circunstancias extraordinarias) no se celebre congreso, sino, como en 1865, una conferencia interna en Londres. Se invitará a las diversas secciones a enviar sus delegados a ella. La convocatoria de esta conferencia no se publicará en los periódicos. Sus sesiones no serán públicas. La conferencia no se ocupará de cuestiones teóricas, sino exclusivamente de cuestiones de organización. También se dirimirán en ella las disputas entre las diversas secciones de un mismo país. La conferencia se inaugurará en Londres el 17 de septiembre (el tercer domingo de septiembre). Jung comunicará estos acuerdos a Becker y Perret.

En la sesión del martes pasado, Guillaume planteó dos preguntas al Consejo General:  
1. Ha enviado copias de dos cartas; una, del 28 de julio de 1869, es de Eccarius, en la cual se reconoce a la Alianza como sección de la «Internacional»; la otra, del 25 de agosto de 1869, es de Jung. Ésta es un recibo por el pago de las cuotas de la Alianza (por el año 1868-69). Ahora pregunta Guillaume si estas cartas son auténticas.  
Hemos respondido que no cabe duda al respecto.

2ª pregunta: «¿Ha adoptado el Consejo General una resolución que excluya a la Alianza de la Internacional?»  
Hemos respondido que no se ha adoptado ninguna resolución de ese tipo, lo cual corresponde a los hechos.

Hasta aquí se trataba únicamente de constatar hechos; pero cuando Robin, en interés de sus mandantes, intentó interpretar estos hechos en un sentido que habría decidido por anticipado el diferendo suizo, el Consejo rechazó enérgicamente esa interpretación.

En primer lugar, se constató que en una carta, anterior a la de Eccarius, se precisaban las condiciones para la admisión de la Alianza, que éstas fueron aceptadas por la Alianza y que ahora se trata de comprobar si la Alianza ha cumplido esas condiciones – cuestión que deberá decidir la conferencia.

En cuanto a las cuotas de 1868-69, se constató que la Alianza efectuó ese pago para comprar su participación en el Congreso de Basilea de 1869, y que después la Alianza dejó de pagar.

En lo tocante a la segunda pregunta, se constató que, si bien el Consejo General no ha adoptado resolución alguna para excluir a la Alianza, ello de ningún modo prueba que la Alianza no se haya excluido a sí misma mediante su propia conducta.

Así pues, el Consejo ha decidido, si bien se ha dado a las preguntas planteadas por Guillaume una respuesta conforme a los hechos, someter este asunto a la conferencia, la cual deberá decidir sobre el mismo.

«L’Egalite» llega aquí muy irregularmente.

Me obligaría usted si me confirmase la recepción de esta carta.

Saludo y fraternidad.

K.M.

P.D. No firmo en los manifiestos del Consejo como Secretario para Rusia, para no comprometer a los amigos en Rusia.