LA GUERRA FRANCO-PRUSIANA DE 1870-1871 NOTAS SOBRE LA GUERRA - I No terminaron de oírse los disparos, y ya concluía la primera etapa de la guerra, con un fracaso para el emperador francés. Para que ello se haga evidente basta hacer un rápido resumen de ld>situación política y militar. En la actualidad todos comprenden que Luis Napoleón confiaba en aislar a la Confederación del Norte de Alemania50 de los Estados del Sur y en aprovechar el descontento reinante en las regiones anexionadas recientemente a Prusia. La impetuosa ofensiva hacia el Rin con todas las fuerzas que se pudieron reunir, el cruce de este río en algún lugar entre Germerscheim y Maguncia, y la ofensiva en dirección a Francfort y Würzburg permitían alcanzar ese objetivo. Los franceses hubieran podido entonces apoderarse de las comunicaciones entre el norte y el sur, y obligar a Prusia a reunir a toda prisa, junto al Meno, todas las fuerzas disponibles, cualquiera fuera el grado de su preparación militar. Se habría alterado la marcha de la movilización en Prusia, y todas las probabilidades de éxito hubiesen estado de parte de los franceses invasores, que derrotarían a los prusianos, por unidades, a medida que éstas llegaran de los distintos lugares del país. El éxito de semejante operación estaba asegurado, no sólo por consideraciones políticas, sino también militares. El sistema francés de cuadros militares permite una concentración de un ejército de 120.000 a 150.000 hombres mucho más rápida que el sistema prusiano de Landwehr. Los efectivos del ejército francés en tiempos de paz se diferencian de los de tiempo de guerra sólo por el húmero de hombres que están francos, y por la ausencia de un dépôt [de unidades de reserva], que se forma en vísperas de comenzar la campaña. Por el contrario, el ejercito prusiano incluye en tiempos de paz menos de una tercera parte de los efectivos de tiempos de guerra; es más, en tiempos de paz no sólo los soldados, sino aun los oficiales de los dos tercios restantes son civiles. La movilización de una masa tan enorme de hombres requiere tiempo; además, se trata de un proceso complejo, que sería alterado y convertido en un caos total por la invasión sorpresiva del ejército enemigo. Por eso el emperador se ha dado tanta prisa con la guerra. Si en sus cálculos no estuviera presente esa invasión por sorpresa, carecerían de sentido el tono brusco de Grammont y la apresurada declaración de guerra. Pero el súbito y enérgico estallido del sentimiento nacional entre los alemanes desbarató todo plan de esa índole: Luis Napoleón no se vio frente al rey Guillermo “Anexandro *, sino ante la nación alemana. En ese caso, no se podía ni pensar en emprender un avance impetuoso, cruzando el Rin, ni siquiera aunque se contara con un ejército de 120.000 a 150.000 hombres. Como no lograron sorprenderlos de improviso, tuvieron que realizar una campaña regular con todos los efectivos. La guardia, los ejércitos de París y Lyon, y el cuerpo de ejército del campamento de Chálons, que habrían sido suficientes para el primer objetivo, ahora apenas alcanzaban para formar el núcleo del inmenso ejército imprescindible para la invasión. Así, pues, comenzó la segunda etapa de la guerra, la de preparación de una gran campaña, y a partir del día de hoy comenzaron a declinar las probabilidades que el emperador tenía de lograr una victoria incondicional. Comparemos ahora las fuerzas que están listas para su mutua exterminación; para simplificar la comparación, tomemos solo la infantería. Es el tipo de arma que decide la batalla; y la insignificante diferencia en las fuerzas de caballería y artillería, incluyendo la mitrailleuse 51y otros cañones, que hacen prodigios con sus acciones, no tendrá gran importancia para ninguna de las dos partes. Francia cuenta con 376 batallones de infantería (38 de la guardia, 20 de tiradores, 300 de línea, 9 zuavos, 9 turcos **, etc.), en tiempos de paz cada batallón tiene ocho compañías. * Juego de palabras, que lo presenta como conquistador. (Ed.) ** Nombre no oficial de las tropas de tiradores en las guerras coloniales francesas, formadas por africanos. (Ed.) En tiempos de guerra, cada uno de los 300 batallones de línea deja en la retaguardia, para la formación del dépôt [unidad de reserva] dos compañías, y entra en campaña compuesto sólo por seis compañías. En este caso, cuatro de las seis compañías de la reserva de cada regimiento de línea (compuesto por tres batallones) son destinadas a la formación del cuarto batallón, que se completa con los que están francos y los reservistas. Las otras dos compañías deben desempeñar, por supuesto, el papel de depot y más tarde pueden constituir un quinto batallón. Pero, naturalmente, se necesitará cierto tiempo, por lo menos seis semanas, antes de que esos cuartos batallones estén lo bastante organizados y listos para realizar operaciones de campo; en la actualidad dichos batallones, así como la guardia móvil, sólo pueden ser considerados tropas de guarnición. Por lo tanto, para dos primeros combates decisivos Francia sólo cuenta con los ya mencionados 376 batallones. De ellos, a juzgar por los datos de que disponemos, el ejército del Rin, compuesto por seis cuerpos de ejército — -del 1? al 6?, y la guardia— , consta de 299 batallones. Incluyendo el 79 cuerpo (del general Montauban), que sin duda está destinado a ser enviado al Báltico, tenemos la cifra de 340 batallones; por consiguiente, para la defensa de Argelia, de las colonias y en la propia Francia sólo quedan 36. De ello se desprende que Francia ha concentrado contra Alemania todos sus efectivos y que hasta comienzos de setiembre no podrá aumentarlos con nuevas unidades con capacidad combativa. Ahora veamos qué pasa del otro lado. El ejército de Alemania del norte consta de trece cuerpos de ejército y suma 368 batallones de infantería, o, término medio, veintiocho batallones por cuerpo. Cada batallón tiene en tiempos de paz cerca de 540 hombres, y en tiempos de guerra alrededor de 1.000. Al recibir la orden de movilización, cada regimiento de tres batallones encomienda a varios oficiales la formación de un cuarto batallón. Los reservistas son llamados a filas en el acto. Son hombres que han servido de dos a tres años en el regimiento y siguen sujetos al servicio militar hasta la edad de 27 años. Son más que suficientes para cubrir tres batallones de campaña y proporcionar buenos cuadros para un cuarto batallón, que se forma con el Landwehr. Así, pues, batallones de campaña pueden estar listos para emprender su misión a los pocos días, y los cuartos batallones a las 4 ó 5 semanas, Simultáneamente, por cada cuerpo de línea se forma un regimiento de Landwehr compuesto por dos batallones, con hombres cuya edad oscila entre los 28 y 36 años. En cuanto estos dos batallones estén dispuestos, se comienza la formación de los terceros batallones del Landwehr. Para todo ello, incluyendo la movilización de la caballería y la artillería, serán necesarios exactamente trece días, y como el 16 de julio fue declarado primer día de la movilización, ya estará todo listo, o deberá estarlo, para el día de hoy. En estos momentos, Alemania del norte cuenta, probablemente, con 358 batallones de linea para operaciones campales y 198 batallones de Landwehr en las guarniciones. Estas tropas, por supuesto, pueden ser reforzadas o no más tarde de la segunda mitad de agosto, con 114 cuartos batallones de línea y 93 terceros batallones del Landwehr. En estas unidades será difícil encontrar una persona que no haya cumplido el plazo establecido de servicio militar. Deben sumarse a ellas las tropas de Hessen-Darmstadt, Badén, Wurtemburgo y Baviera: en total, 104 batallones de línea; pero como en estos Estados el sistema del Landwehr no ha alcanzado un desarrollo total, puede resultar que sólo 70 u 80 batallones sean aptos para el servicio de campaña. El Landwehr se destina principalmente al servicio de guarnición, pero en la guerra de 1866 una parte considerable fue enviada a cumplir operaciones de campo como reserva del ejercito. No cabe la menor duda de que lo mismo ocurrirá ahora. De los trece cuerpos del ejército del norte de Alemania, diez se hallan en la actualidad en el Rin, con un total de 280 batallones; además, cerca de 70 batallones de las tropas del sur de Alemania, lo que suman 350 batallones. Quedan, para el servicio de costas o en reserva, tres cuerpos de ejército, u 84 batallones. Para la defensa costera es más que suficiente un solo cuerpo, junto con el Landwehr. Los dos cuerpos restantes, según los informes que tenemos, probablemente esten también en marcha hacia el Rin. Para el 20 de agosto estas tropas pueden ser reforzadas, por lo menos con un centenar de cuartos batallones y de 40 a 50 batallones del Landwehr, cuyos efectivos superan (por su preparación combativa) a los cuartos batallones franceses y a la guardia móvil, formados en lo esencial con hombres casi sin preparación. Por lo tanto, Francia solo dispone de 550.000 soldados adiestrados, en tanto que el norte de Alemania cuenta con 950.000. En ello consiste la superioridad de Alemania,

que se hará sentir cada vez más, a medida que se aplace la batalla decisiva, y ésta no llegue a su punto culminant^f a fines de setiembre. j En estas circunstancias no debe causar asombro lá comunicación de Berlín, de que el mando alemán confía en preservar su territorio de las calamidades de la guerra; dicho de otro modo; si no son atacados dentro de poco, los alemanes pasarán a la ofensiva. Cómo se llevará a cabo esa ofensiva, y si Luis Napoleón no los vence, son ya cuestiones distinta^. Escrito por F. Engels en inglés el 27f de julio de 1870. Publicado por primera vez en Pall Mall Gazette, el 29 de julio de 1870. C. Marx y F. Engels, Obras, t. XIII, p. II.