en Londres

Londres, 19 de febrero de 1870

Estimado señor:

Cuando recibí su última carta, estaba peligrosamente enfermo y, por tanto, incapaz de responder.

El importe mínimo de los empréstitos ferroviarios rusos asciende a 100 millones de libras esterlinas. Esta suma ha sido colocada principalmente en Holanda, Fráncfort del Meno, Londres, Berlín y París.

Según se desprende de la prensa moscovita, el gobierno ruso se propone, si es posible, colocar no menos de 50 millones de libras esterlinas en el curso de los dos próximos años.

En lo que respecta al último empréstito ferroviario de 12 millones de libras esterlinas, he aquí su historia:

Como usted sabrá, el gobierno ruso había intentado incesantemente, aunque en vano, obtener dinero, primero con Thompson y Bonar, luego con Baring. Como se hallaba en grandes apuros financieros, logró finalmente obtener de Rothschild, por medio de su agente Bleichröder en Berlín, un empréstito de unos dos millones de libras esterlinas.

Para obtener mayores garantías de reembolso de este empréstito, Rothschild se encargó de emitir el último empréstito ferroviario.

Estableció

1. un 4 por ciento de comisión para sí, que en 12 millones de libras esterlinas asciende a la bonita suma redonda de 480.000 libras;

2. otras 5.000 libras esterlinas, que se le habrán de pagar anualmente durante 80 años por la molestia de pagar los cupones.

Rothschild procedió con gran cautela. Limitó las participaciones inglesas del empréstito a sólo 4 millones de libras, de las cuales tomó una parte por cuenta propia, mientras que el resto se adjudicó preferentemente a corredores de bolsa aliados y amigos de la City. Por consiguiente, cuando el empréstito se lanzó al mercado abierto, fue un juego de niños colocarlo rápidamente al 4 por ciento de interés.

Pero las expectativas de Rothschild se vieron superadas con creces. Se vio tan abrumado de solicitudes, que expresó su pesar por no haber emitido sin más un empréstito de 20 millones de libras.

La actual dificultad financiera del gobierno ruso puede deducirse de los siguientes hechos:

Hace alrededor de un año, el gobierno ruso emitió una «serie» de papel moneda por valor de 15 millones de rublos, que debía cubrirse al cabo de un determinado número de años. El pretexto oficial para esta nueva emisión era que mediante esta operación se retirarían del mercado 15 millones de rublos de los antiguos asignados en papel y se los sustituiría por una moneda más sólida. Pero apenas emitida la «serie» como medio de pago estatal, el periódico oficial Petersburger Zeitung comunicó en una breve y seca nota que de momento no se retirarían asignados en papel.

En los últimos meses, el gobierno ruso ha emitido de nuevo no menos de 12 nuevas «series» de este nuevo papel moneda por un valor total de 36 millones de rublos.

El tipo de cambio del rublo en Londres es ahora de 28 a 29 peniques por rublo, cuando la paridad cambiaria sería de 40 peniques por rublo.

Una causa de esta situación es reconocida por la propia prensa rusa, a saber: que a consecuencia de varias malas cosechas en las provincias del nordeste y, más aún, del resurgimiento de la competencia americana, las exportaciones de cereales rusos se han reducido en 1/9.

Suyo afectísimo,
Karl Marx