en Londres

Hannover, 25 de septiembre de 1869

Mi querido Cacadou:
Lamento no poder celebrar en casa el cumpleaños de mi querido pajarito, pero los pensamientos de Old Nick están contigo.

Estás encerrada
en mi corazón

Me alegró ver por la carta de Möhmchen (escrita, como de costumbre, en su estilo tan ameno, es una verdadera virtuosa del arte epistolar) que tu salud mejora. Esperemos que nuestro querido pequeño Schnappy también se mejore pronto. Al mismo tiempo, comparto plenamente la opinión de Kugelmann de que se debe consultar de inmediato al Dr. West (o, si estuviera ausente, a otro médico). Espero que tú y Lafargue os sometáis en este caso a mi autoridad paternal, cosa que, bien lo sabéis, no tengo por costumbre invocar. Nada hay más difícil de tratar que un bebé. En ningún caso es tan necesaria la actuación inmediata y tan perjudicial toda demora. Bajo ninguna circunstancia debéis acelerar vuestra partida de Londres. Sería realmente peligroso para el niño y no te haría bien a ti misma. En este punto, cualquier médico os dará el mismo consejo.

Me alegra que el Congreso de Basilea haya terminado y que se haya desarrollado relativamente bien. Siempre me preocupa esa exhibición pública del partido «con todas sus úlceras». Ninguno de los actores estaba a la altura de los principios, pero el idiotismo de las clases superiores compensa los errores de la clase obrera. No hemos pasado por ninguna ciudad alemana, por pequeña que fuera, cuyo periodicucho local no estuviera lleno del ajetreo de «ese terrible congreso».

Estamos aquí en una especie de aprieto. Los Kugelmann no quieren oír hablar de una pronta despedida. Al mismo tiempo, la salud de Jenny hace buenos progresos, a consecuencia del cambio de aires y de las circunstancias modificadas.

Probablemente me encuentre con Liebknecht dentro de unos días en Brunswick. No estoy dispuesto a ir a Leipzig, y él no puede venir a Hannover, porque los prusianos probablemente le concederían alojamiento gratuito durante la suspensión de las sesiones del Reichstag.

Muchas gracias por la detallada carta de Paul. Mis más cordiales saludos a toda la casa y cien besos para ti y para mi querido pequeño Schnappy.

Adiós, querida niña.

Siempre tuyo,

Old Nick