Londres, 7 de julio de 1869.

Mi querido amigo:

Su carta me ha decidido a partir inmediatamente hacia París. Estando allí podré juzgar el estado de las cosas y actuar en el sentido que usted me indica. Comparto por entero sus puntos de vista. Le escribiré desde París, donde me detendré dos o tres días. Las noticias sobre su estado de salud me han afligido profundamente, así como a toda mi familia, que lo quiere sinceramente.

Tenga a bien hacer llegar mis saludos a la señora Lafargue.

Suyo

Karl Marx