25 de julio de 1865.

Estimado ciudadano:

Hace mucho tiempo que (por medio de un inglés que venía a visitar Alemania y pasaba por Bruselas) le envié una carta. Hasta ahora no he recibido noticias, ni de usted ni de mi inglés. No volveré sobre mi respuesta a su carta, sino que hablaré solamente de las cosas actuales.

El Sr. Le Lubez ha vuelto al Comité central como delegado de una rama inglesa, y la sociedad Italiana de Londres ha reinstalado al Sr. Wolf como su representante en el consejo. El Sr. Charles Limousin, uno de nuestros corresponsales en París, a raíz del secuestro de la Tribune ouvrière, y no encontrando ya impresor en París, se ha dirigido a Bruselas para tratar de hacer aparecer allí el periódico. Allí, se informó sobre el estado de nuestros asuntos. Le han dicho que, después de haber, a propuesta de usted, votado por unanimidad la fusión con nuestra Asociación, la Soc. Federativa se habría retirado.

1) porque insistía en el derecho de elegir ella misma sus corresponsales y no recibirlos otorgados por el Consejo central;
2) porque se negaba a pagar las cartas, aunque seguía pagando 1 franco 50 céntimos como antes.

Después de la carta del Sr. Limousin, usted se habría dirigido luego a la Sociedad Tipográfica, pero el resultado habría sido el mismo a causa de las mismas dificultades.

En cuanto a la elección de los corresponsales, el Consejo central ha reconocido a las sociedades afiliadas el derecho de elegir por sí mismas a sus representantes. Sólo se ha reservado el poder de confirmarlos. En Bruselas las cosas han ocurrido de otro modo, porque no existía aún una sociedad constituida. ¿No sería posible llegar a un compromiso, de manera que usted fuera aceptado como corresponsal por las sociedades, pero que por su parte ellas eligieran y añadieran un comité administrativo como se ha hecho en París y en Ginebra?

En cuanto a la cotización, las sociedades comprenderán fácilmente que el comité central quedaría totalmente paralizado en toda acción general, si todas las sociedades afiliadas pretendieran no pagar cotizaciones: La oposición, según parece, sólo va dirigida contra la exigencia de una doble cotización. ¿No sería posible arreglar estas cosas amistosamente? El Consejo central hará toda concesión compatible con sus responsabilidades.

Por mi parte, estoy convencido de que sus actos han sido dictados exclusivamente por su celo por la causa común, y apelo a ese mismo celo, pidiéndole que entre en vías de reconciliación y reconstrucción. Me obligaría mucho con una respuesta inmediata, primero porque debo informar sobre este asunto al Consejo central, y luego porque una conferencia previa, compuesta por los miembros de los diferentes comités administrativos, tendrá lugar en Londres el 25 de septiembre.

El Consejo central se ha convencido de que el congreso no puede celebrarse este año, pero la conferencia previa en Londres lo preparará.

Salud y fraternidad

Ch. Marx.