Manchester, 3 de marzo de 1865

Querido Mohr:  
Debes disculpar mi negligente carta de esta semana.

Borkheim estuvo aquí y me ha tenido muy ocupado, se fue esta tarde, ¡y encima el cotton-panic! a consecuencia de los avances de Sherman, y un sinfín de papeleo y vanos intentos de liquidar nuestro stock. Creo que dentro de 14 días Richmond será evacuada y en 4 semanas se librará la última batalla decisiva, a menos que Lee, por un milagro, se procure un nuevo aplazamiento de 2 a 3 meses.

Ahora tengo que irme a casa; todavía he de escribir a Meißner y a Siebel, que se está esforzando mucho – dice que te ha enviado la declaración. Me alegra que la cosa se haya publicado por fin; el maldito “Social-Demokrat” del 1 de marzo todavía no trae nada — sin duda ha intentado dar marcha atrás?[20] Me quito un peso de encima al fin de que se haya consumado la ruptura con esa gentuza. ¡Ahora, pues, aparece el gran artículo final sobre Bismarck[21], en el que pretendía arreglarse todo de nuevo! O jerum, jerum, jerum.

Tuyo,  
F. E.

A causa de la prisa no he podido encontrar hasta ahora un oporto decente, pero ayer envié clarete. Sigo a la búsqueda de oporto.