Querido Emil,

¿Qué crees que son las próximas propuestas de G. Ermen?

1. Quiere pagar a la madre a plazos y quedarse él solo con el negocio;

2. ¡yo debo quedarme como dependiente con él otros cuatro años bajo las condiciones previstas en el contrato!

¡Tan barato, cree el hombre, le dejaríamos la herencia de la firma Ermen & Engels, y semejante degradación, frente a él, la aceptaría yo incluso con agradecimiento!

La negociación fue del todo amistosa. Rechacé directamente lo que a mí me concernía, tras lo cual me ofreció la perspectiva de convertirme quizás en socio al cabo de 4 años, ante lo cual exigí garantías antes de poder considerar el asunto; y le dije que la opinión de todos nosotros era que, si se llegaba a la separación, habría división en especie y competencia. Esto le sorprendió mucho, y el asunto no pasó de ahí. Había pensado que en Barmen necesitábamos urgentemente dinero (cosa sobre la que le saqué de su error) y quería aprovechar la ocasión. En resumen, quedó muy decepcionado con la conversación y ya se nos acercará de otro modo. Más detalles de palabra.

¡Charles! está más seguro que nunca para nosotros desde esta historia, y ya piensa en que nosotros dos podemos obligar a Gottfried a todo, quizás incluso a retirarse a la vida privada.

Tuyo,
F. Engels