Marx a Engels
en Manchester
[Londres] 13 de agosto de 1859

Querido Engels:

El escrito adjunto lo recibí el jueves por la tarde. Así que me apresuré a ir a la ciudad. El asunto solo se arregló sableándole 4 libras a Garthe, que tengo que devolver. El lunes escribo a Borchardt. Dejar caer ahora el periódico me parece un disparate por las siguientes razones: 1. porque el «Gottfried», en trance de hundirse, se mantendría así a flote; 2. porque con la muerte del rey de Prusia se produce un vuelco en Alemania, para el cual necesitamos tener un periódico; 3. porque los suscriptores aumentan (aunque pecuniariamente esto por ahora solo perjudica, ya que cuesta semanalmente tantos más sellos, pero los ingresos no entran hasta final del trimestre). El «Volk» tiene ya una influencia considerable en los Estados Unidos. Por ejemplo, el prólogo de mi escrito ha pasado del «Volk», con diversos comentarios, a los periódicos alemanes desde Nueva Inglaterra hasta California.

¿No podrías arreglarlo para que tu artículo, que esta vez es del todo independiente de la «Zeit», estuviera aquí ya el miércoles?

¿Es posible conseguir algo de dinero entre los dependientes alemanes en Manchester por medio de tu primo S[iebel]?

De Berlín y Nueva York conseguiré dinero con seguridad. Pero hay que cubrir las próximas 6-8 semanas.

En cuanto a Freiligrath, ven e intenta si eres capaz de sacarle un chelín a presión.

Por lo demás, dicho sea entre nosotros, habríamos llegado más lejos con el dinero si no surgieran siempre nuevos déficits a causa de nuevos robos. Pero estos provienen de los viejos agentes. He echado a todos los que se habían comprometido, empezando por Scherzer. Pero lo que quedaba de la levadura no valía nada, y, cuando estos pícaros se portan decentemente hasta la fecha, hacen su salida con una estafa. Por fin he echado al último la semana pasada: al señor Lange. Habría sido mucho más fácil fundar un periódico completamente nuevo, en lugar de, como hicieron Bisk[amp] y Liebkn[echt], continuar un instituto corrompido de arriba abajo, aunque solo fuese nominalmente.

Adjunto carta de Dana.

¿Podría tu pariente S[iebel], aunque no doy mucho por su poesía, hacer alguna pequeña rima para el «Volk»? Pero nada patético, por favor. Para fastidiar a F[reiligrath], tenemos que descubrir a toda costa a algún poeta, aunque tengamos que hacerle nosotros mismos los versos.

Salud.

Tuyo,
K. M.

Lo del «Po y el Rin» la próxima semana.